Es conocido por la persecución a los medios de su país, aunque defendió a sus compatriotas de los abusos del sistema hipotecario españolEl presidente ecuatoriano, Rafael Correa, conocido por su amor al Socialismo del Siglo XXI, es decir, todo para el pueblo pero sin el pueblo -doctrina de la que era líder Hugo Chávez y que tiene entre su seguidores al propio Correa, y al boliviano Evo Morales, principalmente- ha vuelto a visitar España. Se trata de la tercera vez que lo hace en poco más de un año. Recordemos que en marzo de 2012 fue recibido por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el Palacio de la Moncloa y en noviembre regresó a nuestro país para participar en la Cumbre Iberoamericana.

En esta ocasión, mantendrá encuentros con la numerosa comunidad ecuatoriana en nuestro país -casi medio millón-, para agradecerles su voto (el 85% votó por él en las últimas elecciones) aunque según la Embajada de Ecuador, no están previstas reuniones con representantes del Gobierno español. Y, aparentemente, no hay por qué pensar mal por ello, si en las anteriores ocasiones sí lo hizo.

Por cierto, llega de una gira por Europa en la que ha estado con Angela Merkel en Alemania. Después de su escala en España, tiene previsto desplazarse a Roma, donde será recibido en audiencia por el Papa Francisco.

Rafael Correa es conocido por su enorme ego y sus maneras poco democráticas. Como cuando persigue a los medios porque publican cosas que no le gustan. Pero es que esa es la función de la prensa en una democracia. Eso sí: hizo bien en denunciar los abusos del sistema hipotecario español, abusos que afectaron a ciudadanos ecuatorianos residentes en nuestro país. A cada uno, lo suyo.

José Ángel Gutiérrez
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