Si aceptamos que un niño puede ser asesinado en el vientre de su madre, porque es retrasado, ¿por qué no por tener el paladar partido o el pie zambo? No queremos feos.

Es lo que están haciendo en Gran Bretaña, pionera de la eugenesia, una de las más repugnantes artes inventadas por el ser humano. Vamos, y que no sólo admitimos subnormales, tampoco admitimos feos al banquete de la existencia.

No precisa ningún comentario. Les dejo con sus reflexiones.

Eulogio López

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