Posiblemente eso no será lo que un banquero aconseje a Mariano Rajoy, pero es la única forma de solucionar el embolado en el que se ha metido. La banca española era mucho mejor que la europea, pero dejó que se pudriera el crédito inmobiliario sin ponerle coto cuando aún era posible: hace tres años.

Ahora sí, ahora la banca tiene un grave problema, no de mora, sino de liquidez. Mariano Rajoy duda entre si ayudar a la banca mediante un banco tóxico o ayudarle mediante fusiones... que exigen ayudas públicas aún más cuantiosas pero menos visibles. En cualquier caso, cuando don Mariano exija sacrificios duros a los españoles va a tener que explicar tres veces porque los particulares se aprietan el cinturón mientras a los bancos hay que salvarles a cualquier precio.

La única solución a la actual crisis es que los bancos quebrados quiebren. Una tautología de esta especie sería lo único que podría evitar nuevos desastres... de gestión en la banca privada y de inspección en el Banco de España.

Pero tampoco tenemos que llegar tan allá. Un buen aviso para navegantes sería que Rajoy dejara caer a la CAM y asegurar, según ley, 100.000 euros por depositante. Eso bastaría para que el resto de banqueros se volviera mucho más cauto.

Eulogio López

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