Ha llegado este martes hasta los 423 puntos básicos frente a los 405,5 puntos de la aperturaProsigue este martes el ataque de los especuladores, sedientos de dinero fresco, a la prima de riesgo española, que ha llegado hoy hasta los 423 puntos básicos, con una rentabilidad del 5,906%, frente a los 405,5 puntos de la apertura, y supone el nivel más alto del indicador desde que Mariano Rajoy ocupa la presidencia del Gobierno. 

También ha subido la prima de riesgo italiana: el diferencial respecto al bono alemán escalaba a 386,2 puntos básicos, con un rendimiento del 5,549%, tras iniciar la sesión en 373 puntos; y portuguesa: 1.069,3 puntos básicos, con un rendimiento del 12,377%, frente a los 1.048 enteros del comienzo de la jornada.

Todo apunta, como explicó el director de Hispanidad, Eulogio López, este lunes y ha señalado el ministro de Hacienda hoy, a un ataque al euro en toda regla, pero en el trasero de España, en beneficio del dólar estadounidense.

Y el Gobierno, que ve cómo estamos al filo del precipicio, confirma reformas en sanidad -se estudia el copago progresivo- con la esperanza de que se alivie la tensión sobre la prima de riesgo española. Lo hacía también esta mañana Cristóbal Montoro, confirmando así las palabras del ministro de Economía, Luis de Guindos

Un De Guindos que también esta mañana aseguraba que la volatilidad de la prima de riesgo no puede hacer que el Gobierno pierda "el rumbo". También ha recordado que la economía española estuvo en una situación "extremadamente difícil" en agosto de 2011, aunque cree que ahora hay algunos aspectos más positivos. Por ejemplo, que el Tesoro ha financiado ya prácticamente el 50% de sus necesidades del año; así como el proceso de consolidación fiscal que acabará teniendo efectos positivos en la economía y un paquete de medidas que permite a los socios europeos ver que el Gobierno está buscando soluciones. 

En cualquier caso, la extorsión a España -como antes a Grecia, a Portugal o a Irlanda- continúa: que unos pocos, los inversores -los especuladores, los mercados-, se forren a costa de muchos, los ciudadanos.

José Ángel Gutiérrez

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