• La constructora de la familia Villar Mir, la más rentable de las seis grandes hasta el momento, aumenta su margen de explotación pero se ha metido en demasiados fregados.
  • Acciona, de la familia Entrecanales, reduce ingresos, ebitda y resultados.
  • Sacyr remonta y reduce su apalancamiento, pero no lo suficiente. Sigue dependiendo de su inversión en Repsol.

El sector constructor y de infraestructuras español, representado por las seis grandes (Ferrovial, ACS, Sacyr, OHL, FCC y Acciona) sigue teniendo un problema. Los márgenes tienden a estancarse y no hay forma de controlar su endeudamiento.

Las tres casas que en las últimas 24 horas han presentado resultados han recibido un varapalo bursátil.

La que más OHL, de la familia Villar Mir, hasta ahora, y desde hace años, la más rentable de las seis grandes. Sin embargo, se ha metido en demasiados fregados y, aunque su generación de recursos funciona, su endeudamiento se ha disparado. Por el momento, la gestión de Josep Piqué obtiene suspenso.

Acciona presenta la cuenta de resultados más endeble de las tres. Los efectos del pelotazo Endesa ya han desaparecido  y su apuesta por las energías renovables, que se convirtió en una auténtica obsesión del presidente, José Manuel Entrecanales (en la imagen), se ha revuelto contra él. Durante el primer semestre del ejercicio ha reducido su facturación, su resultado de explotación y su beneficio. A ello hay que añadir las diferencias entre las distintas ramas de la familia Entrecanales. Donde no hay harina todo es mohína.

También ha presentado resultados Sacyr. La cuenta de resultados de la compañía, que preside Manuel Manrique, ha conseguido estabilizar su margen de ingresos y aumentar su facturación, pero el problema es la deuda y su excesiva dependencia de su participación en Repsol.

No, la reconversión en el sector constructor, o de infraestructuras, antaño lo más granado de la economía española, no ha terminado. Todavía hay mucha deuda que reducir.

Eulogio López

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