La juez Alaya ha imputado en el caso de los Ere nada menos que a dos presidentes de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves y José Antonio Griñán y cinco exconsejeros. Vamos, en cuanto han dejado el cargo se ha puesto manos a la obra. Es la plana mayor del PSOE en la zona más socialista de España, como es Andalucía. Chaves, además, fue ministro con Felipe González, vicepresidente con Zapatero y presidente del PSOE durante largos años.

A algunos periodistas no les han gustado las prisas de Alaya, aunque la verdad es que ha imputado justo cuando dejan el cargo. Y entonces va la corresponsal de RTVE en la zona y habla de los "presuntos delitos" de los acusados. No, mujer, no: los delitos nunca son presuntos, en tal caso lo son los delincuentes. Al delito le ocurre como a la verdad: o es o no es, pero nunca puede ser presunto.

La progresía siempre comete este tipo de errores, producto de su obcecación y de sus lugares comunes. En la historia cómica del periodismo español aún se recuerda aquel "presunto fallecido" de El País, cuyos redactores estaban tan concienciados con la causa progre que se olvidaron de que los  fallecidos, como la verdad y el delito, o son o no son.

Además, el gazapo de la corresponsal revela esa tendencia a cosificar a las personas y personificar al a cosa. Bueno, a los delitos.

Eulogio López

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