Feministas y gays se lanzan al terrorismo de baja intensidad contra la Iglesia

 

En Barcelona, un grupo de feministas reivindica el intento de incendio de una iglesia del barrio de Sarriá. Lanzan cuatro tartas contra el arzobispo de Bruselas-Malinas, André-Joseph Léonard, durante una conferencia a estudiantes en Lovaina (Bélgica) por antiabortista y antigay.

Aunque desde varios sectores se habla de que las quejas de católicos ante los ataques laicistas y radicales son exageraciones y que es necesario ser tolerantes, lo cierto es que los episodios de ataques contra símbolos religiosos y contra los cristianos aumentan en España, y también en Europa.

Junto a las profanaciones de las semanas anteriores en capillas e iglesias de Madrid, las últimas noticias han desviado el de atención a Barcelona y también a otros países, como Bélgica.

En la capital catalana, un grupo de feministas ha reivindicado, al grito de la manida frase "la única iglesia que ilumina es la que arde", el intento de incendio de una parroquia del barrio de Sarriá. En la web saboteamos.info, un grupo feminista presumía de que "La noche del martes 22 de marzo al miércoles 23, un grupo de mujeres incendiamos la puerta principal de unos 6 metros de la iglesia situada en la plaza de Sarriá", todo un ejemplo de civismo, tolerancia y respeto. El motivo alegado fue que "aunque también entraba en nuestros objetivos crear un daño material, y así fue, esta acción es principalmente simbólica. La iglesia simboliza y representa la opresión histórica y actual sobre todo hacia nosotras como mujeres, decidiendo sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, nuestro papel y nuestros roles en esta sociedad patriarcal. No es casual que hayamos elegido como objetivo este barrio burgués, donde además la institución eclesiástica así como la derecha conservadora está muy presente".

Pero no es España el único país que se enfrenta a estos ataques y afrentas. En Bélgica, el primado del país, Mons. André-Joseph Léonard, recibió cuatro tartazos durante una conferencia que estaba impartiendo ante estudiantes en la ciudad de Lovaina. La causa: la defensa de la enseñanza de la Iglesia en materia de moral sexual y sobre la homosexualidad. Sin embargo, este ataque no es el primero y ya en noviembre sufrió otra agresión igual mientras celebraba la Santa Misa.

Parece ser que la Iglesia se ha convertido en el centro de los ataques de los tolerantes grupos laicistas radicales. Mientras desde las autoridades no se haga algo para evitarlo, no cambiará el signo. Hasta que ocurra una verdadera desgracia y entonces habrá que lamentarse.

Juan María Piñero

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