Tiene razón don Carlos Ordás para estar enfadado conmigo. Seguro que cuenta la verdad con acritud, sobre el engaño a su madre. Y naturalmente es justo que el banco responda de ello.

Pero la tesis general no cambia. Sin acritud. Mire usted, hay una diferencia entre un depositante y un conversor. Un depositante deposita su dinero en el banco para poder realizar los pagos particulares en una sociedad bancarizada. Ese tiene todo el derecho a que se le devuelva lo que le deben. Un inversor, por contra, es un señor que arriesga porque requiere una mayor remuneración que el depositante. Y a veces el riesgo sale bien y a veces mal.

El problema de la crisis bancaria es ése: que todos debemos responder del dinero de los depositantes, pero no de los rentistas.

Eulogio López

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