Porque es una crisis de abundancia que no de carestía y esto supone una novedad histórica tan revolucionaria que no sabemos a qué atenernos. Es algo nuevo, demasiado nuevo para todos.

La creación y el ingenio humano han producido de todo y si el todo no está al alcance de todos es por el egoísmo humano. Eso sí, a medida que crecía la riqueza bajaba la natalidad. Y es así como las sociedades más avanzadas dejaron de producir talento y van siendo colonizados por el Tercer Mundo, a través de unos flujos migratorios como nunca ha conocido la historia.

Y esto no es malo, porque el estado natural de las fronteras es la apertura y lo excepcional el cierre o los cupos 'controlados'. Pero eso sí, de esta forma no son las sociedades más avanzadas las que emigran hacia Oriente sino Oriente el que emigra hacia Occidente. Y, sobre todo, no es Occidente, basado en unos salarios dignos, quien impone su modelo a Oriente sino Oriente, un modelo basado en salarios de miseria, el que impone su modelo económico a Occidente.

La segunda razón no es menos importante. Insisto: es la crisis de sobreabundancia. La tierra, en contra de lo que aseguran los ecologistas pesaditos, y el ingenio humano a para alimentar a muchas humanidades. Lo que ha ocurrido es que sobre toda la producción del globo se ha creado una burbuja financiera que no trata de producir más ni de repartir mejor la riqueza sino de mantener elevados los precios y de apalancar toda la economía. Es decir, de mantener el imperio del rentista sobre el productor.

Eulogio López

[email protected]