• Joven, con toda su carrera en el Popu. Hombre de red, fue territorial de Madrid, y experto en riesgos.
  • Y vuelve a confiar en Europa de Inversiones y en la Sindicatura como su núcleo duro.
  • Eso sí, recupera el modelo de gestión Valls: presidente ejecutivo y consejero delegado con plenos poderes en el día a día.
  • El enigma: ¿por qué se va Jacobo González-Robatto

Ha sido toda una revolución, en vísperas de la presentación de cuentas del ejercicio más difícil del Banco Popular desde hace varios lustros. El presidente, Ángel Ron, consiguió salvar una macroampliación de capital dificilísima y volver a la normalidad sin ayudas públicas.

Por eso, Ron llegó creado el momento de volver al esquema de su predecesor, Luis Valls: seguirá siendo presidente ejecutivo, pero ha nombrado consejero delegado a Francisco Gómez Martín (en la imagen, junto a Ron). Vallsismo puro: hombre de la casa, desconocido para el público, discreto y que ha pasado tanto por banca comercial –fue territorial de Madrid- como por control: ahora llevaba Riesgos.

Eso sí, todavía no sabemos por qué la cara visible de la entidad, el director financiero Jacobo González-Robatto, ha resultado marginado en el nuevo organigrama.

Otra semejanza del movimiento de Ron con el proceder de Luis Valls: la Unión Europea de Inversiones, las antiguas familias del Popular, ahora representada en el Consejo por Víctor Pérez Jaime, y la Sindicatura de accionistas –directivos, sobre todo- representada por Miguel Solís, vástago de otra célebre familia de la entidad, vuelven a constituir el núcleo duro, una denominación que cuando llegó a la Presidencia, Ron se negó a aceptar.

Eulogio López

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