• Su idea de premiar con un 8% de interés -vía depósito- a quienes acudan a la ampliación de capital ha sacudido la ortodoxia en este tipo de operaciones.
  • El miedo es que sea pan para hoy y hambre para mañana.
  • Por de pronto, la clave está en las negociaciones de Ron con sus socios del núcleo duro para que acudan a la ampliación.
  • El presidente del Popular se defiende ante las presiones del FROB: el informe de Oliver Wyman es injusto. Sí -le responden- pero no podemos hacer otra cosa que exigir su cumplimiento.

El presidente del Banco Popular, Ángel Ron (en la imagen), juega a órdago. Ha reunido a todos sus directivos y se dispone a conseguir, sin necesidad de fusión, los 3.200 millones de euros que le exige el informe Oliver Wyman. De él, la parte más importante corresponde a una ampliación de capital por 2.500 millones de euros.

Pero su última idea, lanzada a las agencias el pasado jueves, ha revolucionado, no ya el banco, sino todo el sector. Se trata de ofrecer a los que acudan a la ampliación un depósito con un 8% de rentabilidad.

El problema es que el Popular no repartirá dividendo y la dilución del valor pone en solfa futuros dividendos. Con esa rentabilidad paralela puede conseguir la difícil ampliación, ciertamente, pero el problema es el margen financiero que puede suponer unos depósitos a tan alto precio para el futuro inmediato.

He hablado con distintos banqueros y bancarios sobre el modelo Ron que ha causado sorpresa en todo el sector. En lo único que todos coinciden es que se trata de un órdago, una apuesta arriesgada.

Volviendo a la ampliación, lo primero es convencer al núcleo duro del Popular de que acuda a ella: Crédit Mutuel a quien ya se la ha advertido que no puede controlar el Popular; Allianz no está para muchas bromas y la Sindicatura de Accionistas puede necesitar apoyos crediticios para acudir.

En cualquier caso, Ron está dispuesto a no escuchar los cantos de sirena que le instan a fusionarse con otra entidad. Cuando negocie con otra firma quiere hacerlo como banco saneado.

Además, el presidente del Popular se queja, no sin razón, del informe Oliver Wyman, máxime cuando no se tiene en cuenta el esfuerzo del Popular por salvar el Pastor, pero la respuesta del Banco de España ha sido que puede estar en lo cierto pero es inútil discutir: el Gobierno español contrató a Oliver Wyman y otras firmas privadas para que Europa aceptara el dictamen de un tercero independiente. Ahora, hay que aceptar sus conclusiones, sean justas o injustas.

Eulogio López

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