A falta de los resultados definitivos, Humala consigue la victoria aunque tendrá que presentarse a la segunda vuelta

 

Sus posibles rivales, otra populista, Keiki Fujimori y el ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski.

Perú ha votado en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y lo ha hecho por el populista Ollanta Humala. Con una historia que recuerda a Hugo Chávez -también protagonizó un alzamiento militar contra Fujimori el año 2000-, este ex militar ha pretendido rebajar su discurso cercano al de Chávez o Evo Morales y ha logrado en la primera vuelta el 30% de los votos. Ha obtenido sus votos en la zona sur del país y en las zonas pobres andinas, aunque también ha logrado la victoria en Arequipa y el segundo lugar en la capital, Lima.

Ante esta situación habrá que ver si su rival en la segunda vuelta es capaz de canalizar el voto del resto de candidatos derrotados (Alejandro Toledo y Fujimori o Kuczynkski) para lograr dar un vuelco a la situación en la segunda vuelta. De entre los candidatos, sólo dos tienen una posibilidad real de enfrentarse a Humala. Por un lado, la hija de Alberto Fujimori, Keiko, y por otro, el ex ministro de Economía, Pedro Pablo Kuczynski, que están a la espera del recuento final.

Lo llamativo es que en la primera ronda ni siquiera hubiera un candidato del partido gobernante o que el ex presidente Alejandro Toledo, haya quedado fuera de la carrera, teniendo en cuenta que hace apenas un mes era el máximo favorito. Pero parece ser que las reformas que se han llevado a cabo en Perú, no han sido suficientes. Y es que el país andino ha rebajado el umbral de la pobreza desde el 48,6% al 34,3% entre 2004 y 2009, con un crecimiento de la economía en los últimos años alrededor del 7%. Pero todo ello no ha evitado que las diferencias regionales son brutales.

A la espera de lo que suceda en la segunda vuelta, lo que parece claro es que si vence Humala no tendrá mano libre como ha sucedido con Chávez o Evo Morales, ya que no obtendría mayoría en el Congreso, que quedará muy difuminado entre los partidos políticos. De esta manera, la falta de control en el Congreso obligará a Humala a moderarse. Aunque hay que esperar, pues, la segunda vuelta puede ser muy distinta.

Juan María Piñero

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