El Ejecutivo Rajoy ha lanzado un plan contra el fraude fiscal y laboral. Ahora bien, ¿resulta prioritario un plan contra el fraude en el trabajo en un país con 5,7 millones de desocupados, donde uno de cada cuatro españoles que quieren trabajar no pueden hacerlo? ¿Por qué luchar contra el fraude en el trabajo si no hay trabajo? ¿Qué tiene que decir al respecto la ministra de Empleo, Fátima Báñez? (en la imagen).

Por lo demás, si hay fraude fiscal en el empleo -lo hay, y mucho- a lo mejor es porque los impuestos son altísimos. En otras palabras, el Gobierno español no baja las cuotas sociales -es más, las sube, especialmente para autónomos, que constituyen el futuro del país- pero eso sí, persigue la economía sumergida provocada por los altísimos impuestos laborales vigentes en España que, además, crean paro. Genial.

¿No sería más lógico reducir las cuotas sociales y fomentar el despido libre a cambio de salarios mínimos de 1.000 euros netos mensuales? Así sí se crearía empelo y así afloraría el empleo sumergido y se eliminaría el fraude.

Tenemos un Gobierno de derechas que no hace más que freírnos a impuestos. Curioso.

Eulogio López

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