Dos campañas publicitarias se están difundiendo a través de los medios de comunicación por iniciativa de la Organización Católica Internacional.

 

Una de ellas lleva el siguiente eslogan: "Esta mujer se juega la vida por ir a misa". Se trata de Marián Leo que sobrevivió a la bomba que estalló el 25 de diciembre de 2010 en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en Jolo (Filipinas). "Necesitamos 22.000 euros para la rehabilitación del templo ¿Contamos con tu generosidad?".

El segundo mensaje publicitario, de la misma institución, dice así; "¿Sabe usted que miles de sacerdotes de la Iglesia Misionera y de Europa del Este pueden subsistir sólo gracias a los estipendios de Santas Misas que hace llegar a estos verdaderos discípulos de Cristo hoy en día?".

En la actualidad la persecución silenciosa de los cristianos es una realidad. La Unión Europea impidió a Rocco Buttiglione ser comisario. El político y filósofo italiano, por expresar opiniones acordes con su fe católica tuvo que retirar su candidatura para ceder paso a Franco Frattini, un mandatario más afín de los eurócratas de Bruselas.

Uno de los incidentes más notorios fue el que sufrió el juez Ferrín Calamita, sentenciado a 18 años de inhabilitación por ejercer su derecho a la objeción de conciencia, al negar la adopción de una niña a una pareja lesbiana.

También, en el Reino Unido, el Ayuntamiento de Brighton, retiró la financiación que hasta entonces recibía un asilo de misioneros anglicanos retirados. El Papa Benedicto XVI tuvo que suspender la visita a la universidad romana de La Sapienza porque un grupo de activistas anticatólicos se oponían a la presencia del Pontífice.

Asimismo, el arzobispo de Glasgow (Escocia) fue investigado por la policía a petición de un parlamentario escocés. El prelado defendió en un sermón la institución matrimonial católica que debe ser entre un hombre y una mujer.

Asimismo, el Parlamento y el Senado de Bélgica aprobaron por abrumadora mayoría dos resoluciones en las que se condenaba al Papa Benedicto XVI por haber afirmado que la distribución de preservativos no ayuda a prevenir la pandemia del sida. Las declaraciones del Pontífice fueron calificadas como "crímenes contra la humanidad".

La institución abortista más importante del mundo la International Planned Parenthood Federation (IPPF) equiparó, explícitamente, a la Iglesia Católica con los integristas islámicos. Un ejemplo del hostigamiento que está sufriendo la simbología de los cristianos fue el fallo de la Corte Europea de los Derechos Humanos. En referencia a Italia, dicho tribunal, decretó que la exposición de los crucifijos en los colegios restringe la libertad religiosa. 

La Organización Europea para la Seguridad y la Cooperación (OSCE) ha celebrado su último congreso que tiene como objetivo concienciar a la opinión pública sobre "los crímenes de odio dirigidos contra los cristianos". El Secretario del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, Mario Toso, denunció que los cristianos se han convertido en el grupo religioso más perseguido del mundo: "Más de 200 millones de cristianos se encuentran en serias dificultades por la discriminación".

Siempre he afirmado que el ataque a los cristianos es el arma de los cobardes, incapaces de ridiculizar al profeta Mahoma porque saben que les costaría la vida.

Clemente Ferrer

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