La crisis de la prensa, que todavía no ha tocado fondo en 2013, no sólo terminará con la prensa papel, terminará con todos los medios tal y como los entendemos ahora. No sólo porque la radio y la TV serán fagocitados por Internet, con todo lo que ello representa, sino porque la saturación informativa ha alcanzado tal nivel que el éxito se fía a sólo dos cosas: o el directo o la exclusiva. Todo lo demás es repetición agotadora a través de la WWW.

Y todo lo que no sea retrasmitir los hechos en tiempo real o dar lo que no ha dado nadie, está condenado al fracaso.

Hay una tercera función, la de opinión y explicación de los hechos transmitidos en directo o en exclusiva. Sí, es cierto, pero debe ser eso: la tercera pata de la información en el siglo XXI: no la primera.

Eulogio López

[email protected]