La Comisión Europea ha emitido su vademécum para el mantenimiento del sistema público de pensiones, es decir para poder seguir pagando las pensiones en un futuro más o menos lejano.

No hace falta que lo lean, ya se lo resumo yo: en una alarde de originalidad, Bruselas nos recomiendan a los más de 500 millones de europeos que nos paguemos un plan de jubilación de nuestro bolsillo porque pintan bastos.

A los gobiernos, es decir, a los administradores de la caja, les aconsejan que alarguen la edad de jubilación. Esto segundo no me parece mal.

Ahora bien, oiga, no creo que se hayan estrujado demasiado el coco, la verdad.

Además, con los planes de jubilación los únicos que ganan son los intermediarios financieros que gestionan los mismos.

Pero el informe es políticamente correcto. Da por cierto que el problema de las pensiones futuro es la baja natalidad europea. Pues promocione la natalidad, hombre de Dios. Por ejemplo, con un salario maternal. Porque si hay hijos se acaba el problema de la pensiones. Y con las pensiones privadas lo único que se logra agravar es el problema de la economía doméstica a mayor gloria de la especulación financiera.

La única conclusión del informe debería haber sido: tenga usted más hijos y vamos a promocionar la natalidad. El resto no es más que cínica corrección política, porque el problema de las pensiones no es económico sino demográfico.

Eulogio López

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