• Ni siquiera la creación de un tributo compensatorio le haría cambiar de opinión.
  • Según él, las prospecciones dividirían a las islas, y la unidad de Canarias, afirma, vale más que todo el petróleo del mundo.
  • Reclama la potestad sobre los aeropuertos canarios, así como la activación de su condición de servicio público, y el establecimiento de unos topes máximos en las tarifas aéreas.
  • El turismo nacional ha disminuido en un millón de viajeros desde que comenzó la crisis, y los precios de los vuelos, señala, no ayudan.
  • Pide, así mismo, un aumento en la subvención del transporte para los residentes y reconoce que la huelga de Iberia está haciendo mucho daño al turismo de las islas.
  • Afirma que la reestructuración de la aerolínea afecta a Canarias, como afectó la desaparición de Spanair.

Paulino Rivero, presidente del Gobierno de Canarias (en la imagen), sigue en sus trece. No está dispuesto a cambiar su oposición rotunda a las prospecciones de Repsol en aguas del archipiélago ni en el caso de que se aprobaran eventuales tributos compensatorios que repercutirían en la población canaria. Así lo ha hecho saber durante su comparecencia en los desayunos informativos de Europa Press.

"Todo el petróleo del mundo no vale más que la unidad de Canarias", ha dicho. Ha explicado que la perspectiva que tienen los ciudadanos de Fuerteventura o Lanzarote no puede ser la misma que la de otras islas, igual que no lo es el que tiene una central nuclear en su mismo pueblo "delante de la puerta de su casa"  o "cuando la tienen a 5.000 kilómetros de distancia".

Ha resaltado Rivero que Canarias debe ser fiel a su verdadera condición, la de destino turístico con amplias zonas marítimas protegidas, por ello apunta que "El Gobierno se mantiene firme. No queremos incentivos ni participación de los beneficios. La respuesta sigue siendo un no rotundo". Ha señalado que tanto desde el Gobierno Canario como desde los Cabildos de Lanzarote y Fuerteventura seguirán combatiendo por la vía política, social y judicial.

También ha hablado de la huelga de Iberia. En declaraciones a Hispanidad, Rivero ha manifestado que "aunque en Canarias se han preservado los servicios mínimos al cien por cien. Los paros de los 'hubs' de Madrid y Barcelona han ocasionado una enorme pérdida en las conexiones y han perturbado el turismo insular y ha repercutido en las visitas a Canarias". Añade Paulino que la huelga del personal de tierra hace que los servicios a los pasajeros se estén deteriorando, por ello insta a que el conflicto se pueda solucionar cuanto antes.

Una de las reivindicaciones del máximo mandatario canario es el control de los aeropuertos de las Islas,  amén de otras medidas relacionadas con el tráfico aéreo:

"Necesitamos no estar dependiendo de unas políticas de ámbito de Estado. Ya que en el continente el Gobierno tiene otras alternativas al transporte aéreo, como puede ser el terrestre o el ferroviario" y ha añadido que "la dependencia que tenemos total del transporte aéreo hace que necesitemos una política propia".

El aumento de los precios de los vuelos y la disminución del turismo nacional

Rivero afirma que la reestructuración de Iberia afecta a Canarias, como afectó la desaparición de Spanair. Reclama también la potestad sobre los aeropuertos canarios, así como la activación de su condición de servicios públicos en las islas, y  el establecimiento de unos topes máximos  en las tarifas aéreas. El turismo Nacional ha disminuido en un millón de viajeros desde que comenzó la crisis, y los precios de los vuelos, señala, no ayudan. Y ello no es importante sólo para el turismo, sino también "para la cohesión entre los ciudadanos de Canarias y la península".

También reclama un aumento en la subvención del transporte para los residentes, porque "un 50% de un billete de 800 euros no es lo mismo que el 50 % del precio que se pagaba antes".

En la intervención del presidente de la Comunidad Canaria no han faltado las críticas por diversos motivos a Cristóbal Montoro, a quien solicita que flexibilice los objetivos de déficit para 2013, desde la autoridad que le confiere haber cumplido a rajatabla con los fijados hasta ahora. Según Rivero, al ministro de Hacienda le faltan maneras  y talante.
Sara Olivo
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