La sentencia del Tribunal Constitucional avala el matrimonio homosexual, sin embargo, voces autorizadas disienten.

Benigno Blanco, presidente del Foro de la Familia, asevera: "como mínimo el Gobierno debe dar una explicación seria y solvente de sus argumentos para este cambio de postura que no se entiende. También, José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián, afirma que "hay falta de fidelidad a la Carta Magna en el TC porque el texto constitucional dice que el matrimonio es la unión del hombre y la mujer".

Hay que tener en cuenta que el matrimonio, constituido por un hombre y una mujer, compone la familia. En los momentos de adversidad, la familia se convierte en un refugio seguro. Un informe de la Fundación Encuentro asegura que la familia es el colchón que amortigua la caída de las rentas de muchos hogares, y da un dato que lo avala: uno de cada ocho habitantes mayores de 18 años recibe ayuda económica de sus familiares directos. Y un porcentaje aún mayor se beneficia del apoyo no monetario; comida, ropa o atención.

Por otra parte, uno de los últimos informes de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social revela que el 25% de la población sufre alguna privación material ya que vive con unos ingresos mensuales inferiores a 1.380 euros. También los datos del INE -Instituto Nacional de Estadística-, sobre condiciones de vida, confirman que el 21,8% de la población se encuentra por debajo del umbral de la pobreza. Asimismo, un informe del  -CIS- Centro de Investigaciones Sociológicas, precisa que seis de cada diez ciudadanos dicen haber cambiado de costumbres para reducir gastos.

Marta Dalfó, del Instituto de Ciencias para la familia de la Universidad de Navarra, recuerda otra conclusión del CIS: que todas las personas se encuentran protegidas por sus familias en tiempos de crisis y que la vida familiar es el aspecto que más satisfacciones reporta. "Las familias estructuradas y fuertes tienen más capacidad para soportar los efectos de los grandes vaivenes sociales y económicos".

Hoy día los abuelos no sólo cuidan de sus nietos, sino que acogen a sus propios hijos. A los mayores discapacitados, ancianos, a los hijos alcohólicos o drogadictos, delincuentes juveniles, ¿quién les cuida? La familia.

También el presidente del Instituto de Iniciativas de Orientación Familiar recordaba que "la familia es un fin en sí misma, no es una solución para la crisis económica”, sin embargo, "está dando respuesta y soportando muchas situaciones complicadas".

En Estados Unidos ya se habla de los "boomerang kids": son hijos emancipados que vuelven a casa por el paro o la crisis económica. En el otoño del pasado año se celebró un encuentro con motivo de la encíclica "Centesimos annus". El título del congreso encerraba toda una declaración de intenciones: "El cometido de la familia: superar la crisis con nuevas formas de solidaridad".

"En el seno de la familia -explica Marta Dalfó- la persona encuentra una aceptación incondicional: se la ama por ser ella, no por lo que tiene o por lo que representa. El amor por definición se entrega sin esperar retribución". "En la estructura familiar el más débil la fortalece, el más pequeño la hace grande, el enfermo la mantiene sana, el anciano la rejuvenece y el necesitado la enriquece".

Es en la familia, donde se enseñan los primeros valores, los que serán sustento para la vida en sociedad y a lo largo de su existencia. Y es que la norma ética que organiza la vida familiar no es otra que la que regula el comportamiento humano. (Fuente: Nuestro Tiempo).

Clemente Ferrer
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