Entre el 5% y el 10% ocultan parte de su formación para no mostrar que están demasiado cualificado

Parece el mundo al revés, pero cuando se vive en una situación de paro de larga duración, se hace cualquier cosa. Y en algunos casos, el remedio es infravalorarse.
Adecco ha presentado un informe en el que señala que entre el 5% y el 10% de los desempleados de larga duración recurren a la estratagema de enmascarar el propio currículum vitae y así no mostrarse como demasiado preparados para el trabajo. De esta manera, muchos de estos parados, que son personas con una preparación que se podría clasificar como medio o alta, crean un currículum B.
Pero desde Adecco se avisa que este tipo de estrategias puede tener un efecto nocivo sobre los trabajadores y las empresas, ya que genera que el trabajador a medio o largo plazo se sienta infravalorado en el trabajo que realiza y le lleve a la frustración y a la falta de motivación. Pero además, genera desconfianza en la empresa ya desde el inicio de la relación laboral, lo que puede provocar que en la empresa no se cuente con el trabajador para futuros ascensos.
Sin embrago, estando en la piel del desempleado, es comprensible que se realicen este tipo de acciones ya que aunque el medio y largo plazo son importantes, es fundamental para muchos el corto plazo, es decir, poder trabajar ahora, de cualquier cosa para, simplemente, sobrevivir. Y es que el hecho de que 200.000 personas hayan podido recibir los 426 euros  de subsidio por desempleo no es un consuelo. Seguro que esos desempleados hubieran preferido poder trabajar.
Andrés Velázquez
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