El coste de los despidos (92 millones) sale de la deuda. Cebrián y Abril Martorell, ya en batalla abierta, podrán despedir a 2.500 trabajadores (18% de la platilla) sin que aumente la deuda (4.200 millones de euros). Eso sí, las entidades acreedoras presionan a Mediapro y PRISA para que lleguen a un pacto del fútbol. Y a Cebrián para que aumenten las ventas. Por cierto, se reanudan las conversaciones para vender la SER a Berlusconi. Rubalcaba advierte: que nada cambie hasta las elecciones

Santander, HSBC, BNP, Caixa y Bankia. Esos son los cinco bancos dirigentes del 'pool' de acreedores de PRISA. Hablamos de una deuda de 4.200 millones de euros del antiguo Imperio Polanco, lo que le sitúa en posición contable de quiebra pero cualquiera se atreve a llevar a PRISA al concurso de acreedores... que eso es lo que hacen con el resto de empresas en mejor situación contable. Como es sabido, en el otoño de 2010 los bancos acreedores le hicieron el favor a PRISA de paralizar hasta 2013 el coste de la deuda, a cambio, eso sí, de que aceleraran las ventas y redujeran plantilla.

El acuerdo conllevaba algunas ventas ya realizadas (44% de Digital a Telefónica y a Berlusconi- la Cuatro, parte de Santillana, etc. No se ha cumplido la enajenación de Portugal ni las  participadas iberoamericanas pero estamos en ello.

Asimismo, se acordó la reducción de un 18% de la plantilla, unos 2.500 trabajadores. Para los despidos se destinaron 92 millones de euros. Pues bien, PRISA ha pedido a los bancos que le permitan acelerar el coste a reconversión -acelerar los despidos- pero que no le carguen todo el coste en el ejercicio 2011 sino en los dos años previstos. Y naturalmente, se lo han concedido.

Y esto es bello e instructivo porque ha servido para unir a dos adversarios irreconciliables, que andan a torta limpia por el control de PRISA: Juan Luis Cebrián y Fernando Abril Martorell. Por cierto, ¿cuál de los dos es el CEO de PRISA? Porque yo ya no me aclaro.  

Eso sí, los bancos son acreedores también de Mediapro-La Sexta, el otro grupo progubernamental. Unidos por el amor al líder Zapatero, sí, pero divididos por sus intereses pecuniarios. Mediapro permanece en suspensión de pagos, más que nada para que PRISA no pueda ejercitar la ejecución de la sentencia que condena a Mediapro a abonarles 102 millones (con intereses de demora la OPA ya se aproxima a los 150 millones de euros) que le adeuda por los derechos del fútbol.

En otras palabras, la banca quiere que PRISA y Mediapro lleguen a un acuerdo sobre los derechos del fútbol, una especie de fusión entre Gol Televisión y Digital . Como ambos, Cebrián y Jaume Roures son progresistas, éste exige para firmar el pacto del fútbol que le condonen los 102 millones de euros y aquél, no menos progresista, responde que 'verdes las han segao'.

Por otra parte, Liberty, un fondo especulativo siempre pendiente del futuro de la información española, insiste en que hay que vender más cosas, llegar al fileteado total de PRISA, por aquello de incrementar el valor para el accionista, siendo Liberty el propietario de casi el 70% del accionariado. Por eso, han retomado las negociaciones con Berlusconi, con otro adalid de la libertad de prensa (figúrense: es el propietario de Telecinco).

En el entretanto, Rubalcaba recuerda que, como todos aprendimos el 11-M de 2004, la SER forma parte de su fuerza electoral y que, por tanto, lo mejor es diferirlo todo hasta las próximas generales.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com