Merkel prefiere más impuestos en lugar del salario maternal que incentivaría la natalidad, o sea, la llegada de futuros contribuyentesNuestra nunca suficientemente bien loada canciller alemana, Angela Merkel, ha tenido una brillante idea. Según el periódico Die Welt, el grupo parlamentario conjunto de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y la Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera (de Merkel) proyecta introducir un 'impuesto demográfico' para hacer frente a los costes derivados del creciente envejecimiento de la población y la mayor longevidad de los ciudadanos. O sea, algo así como un impuesto para pagar las pensiones, al que van a llamar "reserva demográfica".

En el documento revelado por el periódico alemán -redactado el 30 de marzo- se especifica: "Defendemos una reserva demográfica solidaria a la que se deberá hacer una aportación a partir de los 25 años de edad en base a los ingresos". Porque, según el vicepresidente del grupo parlamentario de la Unión, Günter Krings, "debemos actuar ahora de manera previsora para el tiempo a partir de 2030, cuando la generación del baby-boom de los años 50 y 60 (del siglo pasado) alcance la edad de jubilación y aumenten por ello los costes sanitarios y de atención permanente".

En Hispanidad hemos propuesto en repetidas ocasiones una solución al problema real que plantea doña Angela y su colega Günter Krings: el envejecimiento de la población que traerá consigo la quiebra del sistema de pensiones. ¿Cuál es esa solución? El salario maternal, que fomentará la natalidad, algo de justicia para con aquellas que más contribuyen a solucionar el problema demográfico: las que tienen hijos, o sea, futuros contribuyentes que sufraguen las pensiones, mientras pierden competitividad en el mercado laboral, pues tienen que retirarse de él para criar a su hijo.

Es de justicia y de sentido común.

José Ángel Gutiérrez

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