• Al final, Vodafone se queda con el 100% de ONO por 7.200 millones cuando lo tuvo firmado por 6.850 millones de euros.
  • Y, en metálico, claro está.
  • Y es que, a última hora, Morgan exigió que una parte se pagara en acciones de Vodafone.
  • El cabreo de los fondos propietarios de ONO fue grande y aprobaron la salida a bolsa.
  • A las pocas horas, madrugada del viernes, Vodafone aceptó pagar más dinero para cerrar la operación.
  • Ahora, la presión se traslada a Jazztel. Más barata, sí, pero Jazztel no es una cablera.
  • Con su salida, José María Castellano cierra dos saneamientos: el de Novagalicia y de ONO.
  • Ahora, habrá que ver si Vodafone integra también a Euskaltel, Cable Asturias y "R".
  • Telefónica y Vodafone pasan a competir en fibra óptica. Y habrá que ver el previsible movimiento de Orange.
  • Vodafone contrató como asesor de Morgan Stanley, el supuesto mayor banco de inversión del mundo, para su negociación con la cablera ONO, que pretendía absorber. Es muy posible que no vuelva a contratarle para estos menesteres ni para ningún otro.

La historia es ésta: en la madrugada del martes 11, Vodafone, la compañía dirigida por Vittorio Colao, y ONO, la compañía que preside José María Castellano (en la imagen), o mejor, los fondos propietarios de ONO, llegaron a un acuerdo: Vodafone compraba ONO por 6.850 millones de euros, el 100% del capital, y en metálico. En Vodafone estaban contentos. A fin de cuentas, ya habían rechazado una oferta anterior y habían dejado claro que querían entre 7.500 y 8.000 millones de euros. Si no, saldrían a bolsa, y entonces se repetiría la situación de Kable Deutschland, cuando Vodafone quiso comprar por poco y, al final, se lo colocaron por más del doble. Ya saben: al avaro y al pobre todo le cuesta el doble.

Ahora bien, la incertidumbre bursátil forzó a los fondos, capitaneados por CCMP a rebajar la cantidad hasta los mencionados 6.850 millones de euros. Insistimos, estamos en la madrugada del martes y los equipos negociadores 'agitan' las manos.

Pero es entonces cuando Morgan Stanley convence a Vodafone para cambiar de opinión. Cambia la letra pequeña y en los flecos opta por exigir un porcentaje -algunas fuentes hablan de la tercera parte- en acciones de Vodafone. Recuerden que Vodafone ha experimentado un complejo proceso de venta del 45% de Verizon y que los analistas habían previsto un castigo a la acción -por el sistema de retribución- del 50%. En plata: que los títulos todavía no han caído todo lo que tenían que caer.

Los fondos montan en cólera y acuerdan que en la Junta convocada para el jueves 14 aprobarán, tal cual estaba previsto, la salida a bolsa.

La reacción es en horas. La Junta y el Consejo -viene a ser lo mismo- de ONO se reúnen hasta entrada la noche del jueves. Aprueban la salida a bolsa, conscientes de que debe ser la junta quien convoque la salida, lo que no impide que el acuerdo llegue pocas horas después, en la madrugada del viernes. Sólo que al alza: de los son 6.850 millones pactados, Vodafone, con tal de cerrar la operación, manda a freír espárragos a Morgan Stanley y acepta pagar 7.200 millones de euros y todo en metálico. Providence y CCMP, los dos fondos que capitanean la operación, han ganado y por goleada.

A partir de ahí, cambia el mapa de las telecos en España. En primer lugar, ya hay dos operadores de fibra óptica bien instalados: Telefónica frente a Vodafone.

Ahí surge la duda: ¿cómo queda France Telecom-Orange No basta con comprar Jazztel, porque Jazztel es más barata que ONO. Pero no es fibra, es sólo banda ancha tradicional. Y el futuro está en la fibra y en el cuádruple play: fijo, móvil, internet y TV, todo en la misma oferta.

Más: lo lógico sería que ONO, ahora ya Vodafone, absorbiera a las regionales del cable, la vasca Euskaltel, la gallega "R" y Cable Asturias.    

Y, de paso, José María Castellano, que abandonará ONO de inmediato, se apunta dos saneamientos: el financiero de Novagalicia Banco y el teleco de ONO, que lo cogió quebrado y con una deuda asfixiante.

Miriam Prat

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