El proyectil pesa 13.600 kilos y mide seis metros de largoTras las últimas matanzas de ciudadanos estadounidenses inocentes con material casi de guerra por parte de psicópatas, el presidente de EEUU, Barack Obama, acaba de anunciar sus propuestas para controlar las armas de fuego en el país.

Entre ellas, se encuentra prohibir los fusiles de asalto y los cargadores de gran capacidad. También, el endurecimiento de las penas para quienes venden rifles sin licencia y el desbloqueo del nombramiento del responsable de la agencia que controla las armas de fuego. Pero también la extensión de los controles a cualquiera que compre un arma de fuego en Estados Unidos. Eso sí: las pistolas podrán seguir siendo utilizadas, se supone que en defensa propia.

Ahora bien, toda estas propuestas necesitan el refrendo de las dos cámaras, lo cual no será fácil por el control republicano de la Cámara de Representantes y por la influencia de los defensores de la segunda enmienda.

Pero mientras esta loable intención de Obama de limitar las armas tiene lugar (las salvajadas en EEUU son cada vez más frecuentes), no deja de resultar paradójico e incluso contradictorio que el Pentágono acabe de informar al Congreso de que, tras cinco años de pruebas y desarrollos, la GBU-57A/B o MOP (Bomba de Penetración Masiva), conocida como 'la madre de todas las bombas', ha superado sus últimos test y está preparada para utilizarse, según informa Atenea.

Se trata de una de las bombas más grandes del mundo. Fabricada por Boeing y con un peso de 13.600 kilos -30.000 libras- y seis metros de largo, el Pentágono ha invertido, cerca de 100 millones de euros, en la fabricación de ocho unidades. Este tipo de arma ha sido diseñada para perforar, sobre todo, el hormigón de última generación, empleado en las instalaciones subterráneas más secretas.

Andrés Velázquez
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