• El Santander advierte que no quiere ninguna entidad.
  • Un problema: ¿qué hacemos con Liberbank-Ibercaja? No quieren fusionarse con Unicaja.
  • Otro problema: la Generalitat exige la adjudicación directa de Catalunya Caixa al Sabadell.
  • El Ejecutivo no forzará la fusión Caixa-Popular.
  • Ron quiere conocer el nuevo mapa antes de comerse a BMN.
  • Bankia necesita dos años en solitario.

Con el rescate bancario en marcha, el ministro de Economía, Luis de Guindos (en la imagen), prepara el nuevo mapa bancario, que pretende cerrar antes del 31 de diciembre.

A Guindos le hubiera gustado cuatro grandes grupos, seis a los sumo, pero ahora en los pasillos de Economía ya se habla de 9 más Bankinter. El añadido viene por las especiales circunstancias del banco de Jaime Botín.

Los grupos bancarios serían los siguientes: Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell, Popular, Kutxabank, Novacaixa Galicia y el resultante de la fusión -que, a día de hoy, parece imposible- de Unicaja con Liberbank e Ibercaja (estos dos últimos ya unidos).

Ese es el objetivo, pero los problemas no son pocos. En primer lugar, el Santander ya ha dicho que se olviden de él: no quieren ningún banco. El BBVA se lo piensa con Unnim pero ahora se encuentra con el mismo problema que el Sabadell en CAM. No basta con tapar el agujero: ahora hay que ganar dinero.

Más problemas: en Economía, es decir, en el Banco de España, es decir, en el FROB, piensan que Ibercaja y Liberbank no son viables como tampoco lo es Unicaja y que todas ellas deberían fusionarse. La verdad es que ni asturianos ni aragoneses quieren saber nada con el depredador de Unicaja, Braulio Medel. Un problema al que Guindos no sabe cómo solucionar.

Con Bankia no se podrá contar al menos en dos años y sólo se espera que las pérdidas no se disparen y que la venta del Grupo industrial no acabe en malas manos.

Más problemas, la Generalitat catalana exige que Catalunya Caixa (CX) no se subaste y se adjudique directamente al Sabadell. Aseguran los catalanes que si a Novacaixa se lo permiten, a ellos también, aunque no se trata del mismo caso.

Respecto a una posible fusión Caixabank-Popular, el Gobierno no se da por enterado: ni a favor ni en contra. Eso sí, el Ejecutivo apoya que Popular absorba a Mare Nostrum (BMN).

Y todo ello con un FROB reforzado, cuestión que no debe olvidarse.

Eulogio López

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