• Seguridad jurídica, que le dicen.
  • La Casa Rosada competirá a partir de ahora con Telecom Italia y Telefónica, entre otras.
  • Sistema: declaró desierto un concurso y se lo adjudicó a una empresa amiga y semipública.
  • El Estado argentino se convierte en juez y parte, en regulador y competidor.
  • Al final, doña Cristina Fernández se marchará aún más rica de la Casa Rosada... si es que se marcha.

Lo cuenta Clarín, el diario más vendido de argentina: "El Rol del Estado: el Gobierno también se mete en el negocio de los celulares".

Resulta que el 25% del espectro argentino de telefonía móvil 3-G, por cierto, antes adjudicado a Telefónica y al que aspiraba el mexicano Carlos Slim, ha salido a subasta pero a la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se le ha ocurrido la broma de dejarlo desierto y a renglón seguido adjudicárselo a la empresa estatal AR Sat. Vamos, que se lo ha adjudicado a sí misma. Para ser más exactos, a sus chicos de La Cámpora, el grupo ultra que lidera su hijo, Mäximo Kirchner y que controla la compañía.

De esta forma, el Gobierno argentino se convierte en competidor de la española Telefónica y de la italiana TI. Seguridad jurídica, que le dicen: el Estado argentino se convierte en juez y parte, en regulador y competidor. De paso, también, la Casa Rosada amenaza a la compañía que lidera César Alierta.

Al final, doña Cristina Fernández se marchará aún mas rica de la Casa Rosada... si es que se marcha. Ya saben la última salida de pata de banco de la presidenta: "Hay que temer a Dios y un poquito a mí". A buen entendedor...

Eulogio López

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