• "Estados Unidos es una nación de inmigrantes", recuerda el arzobispo de Boston.
  • Por eso, "debemos sentir una sensación de identificación con otros grupos inmigrantes que buscan entrar a nuestro país", añadió.
  • Destacó que "el Papa Francisco nos alienta a ir a la periferia para buscar a nuestro prójimo en lugares de dolor y oscuridad.
  • Y recordó la parábola del Buen Samaritano, con la que Jesús explica a un doctor de la ley quién es el prójimo. 
Al presidir la misa celebrada en memoria de los más de 6 mil inmigrantes muertos en el desierto de Arizona (Estados Unidos) desde 1998, en su intento de entrar en el país, el Arzobispo de Boston (Estados Unidos), cardenal Seán O'Malley (en la imagen) alentó a encontrar en el forastero sufriente a nuestro prójimo, pues "nuestro Dios ama a los inmigrantes", recogía Aciprensa.

Seán O'Malley recordó en su homilía "las penurias y humillaciones de tantos inmigrantes que vienen a los Estados (Unidos), huyendo de la pobreza y la opresión, buscando una mejor vida para sus hijos".

Añadió que "por 20 años trabajé en Washington D.C. (Estados Unidos), con inmigrantes de El Salvador, Guatemala, Nicaragua y de toda América Latina. La vasta mayoría no tenía la ventaja de un estatus legal. Muchos vinieron a los Estados (Unidos) en gran parte huyendo de la violencia de guerras civiles en América Central".

"Tristemente, muchos inmigrantes pasaron años sin la oportunidad de ver a sus seres amados. Muchas áreas rurales están pobladas por abuelos haciéndose cargo de sus pequeños nietos, porque los padres están en los Estados Unidos trabajando para enviar dinero a sus hogares".

El cardenal O'Malley recordó que el Evangelio contiene la parábola del Buen Samaritano, con la que Jesús explica a un doctor de la ley quién es el prójimo. "Los samaritanos eran los despreciados extranjeros, herejes y marginados. Aun así, Jesús nos muestra cómo el extranjero, el samaritano, se vuelve el protagonista, el héroe que salva a uno de unos hijos nativos que es rescatado no por sus compatriotas y correligionarios, sino por un extranjero, un inmigrante, un samaritano".

También  indicó que "el Papa Francisco nos alienta a ir a la periferia para buscar a nuestro prójimo en lugares de dolor y oscuridad. Estamos aquí para descubrir nuestra propia identidad como hijos de Dios, para que así podamos descubrir quién es nuestro prójimo, quién es nuestro hermano y hermana".

El Arzobispo estadounidense señaló que "como una nación de inmigrantes, debemos sentir una sensación de identificación con otros grupos inmigrantes que buscan entrar a nuestro país".

"Estados Unidos es una nación de inmigrantes. Solo los indígenas Nativos Americanos no son de otra parte. Así que la palabra de Dios nos recuerda hoy que nuestro Dios quiere justicia para el huérfano y la viuda, y nuestro Dios ama a los extranjeros, los inmigrantes, y nos recuerda que nosotros fuimos inmigrantes en Egipto".

"El trabajo duro y los sacrificios de tantas personas inmigrantes es el secreto del éxito de este país. A pesar de las expresiones violentas xenófobas de un segmento de la población, nuestra población inmigrante contribuye poderosamente a la economía y al bienestar de los Estados Unidos".

"Ellos contribuyen a nuestra economía con su trabajo duro", dijo el cardenal, "a menudo contribuyendo con miles de millones de dólares cada año al fondo de seguridad social y a programas de cuidados médicos que nunca los beneficiarán".

El arzobispo de Boston señaló además que actualmente en Estados Unidos "tenemos más de 30 mil detenidos" por problemas migratorios, "la mayoría de los cuales no tiene conexiones criminales. El costo de estas detenciones es de cerca de 2 mil millones de dólares al año".

El cardenal Seán O'Malley subrayó que "nuestro país ha sido el beneficiario de tantos grupos inmigrantes que han tenido el coraje y la fortaleza de venir a América", escapando de "horrorosas condiciones y albergando un sueño de una mejor vida para los hijos".

"Ellos fueron algunos de los más trabajadores, ambiciosos y emprendedores ciudadanos de sus propios países y trajeron una enorme energía y buena voluntad a su nueva patria".

"Su trabajo duro y sacrificios han hecho grande este país", aseguró.

José Ángel Gutiérrez
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