Y lo peor: los postores ya no se fían del Banco de España

 

El problema ya no es el esquema de protección de activos (EPA), siempre creciente, entre otras cosas porque una entidad intervenida tiende a aumentar sus números rojos hasta el infinito. El problema es que la propia intervención generó una huída de depositantes de la CAM por 3.500 millones de euros. En otras palabras, tanto como las pérdidas provocan la falta de liquidez, máxime con unos vencimientos de deuda de todo tipo que, hasta el 31 de diciembre de 2012 suma 14.000 millones de euros. Y esos sí que no los puede poner el FROB salvo que quiera quedarse como dueño de la CAM hasta el siglo XXII.

Y lo peor es que los postores ya no se fían del Banco de España. Razón: el regulador no ha dejado de aumentar el volumen de morosos y fallidos. La idea del FROB es no intervenir ninguna otra entidad, pero si no interviene, aún podría salirle más caro.

O eso o la quiebra, pero esa palabra aún no está en el diccionario del Banco de España.

Miriam Prat

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