El presidente egipcio busca formar -junto con Irán, Turquía y Arabia Saudí- un llamado 'Cuarteto Islámico'El líder de los Hermanos Musulmanes de Egipto y presidente de este país, Mohamed Mursi, quiere convertirse en el líder mundial del fundamentalismo islámico, tan radical como por ejemplo Hezbolá, la organización islamista libanesa que cuenta con un brazo político y otro paramilitar, la principal expresión política y militar de la comunidad chií libanesa, que siembra el terror a manos llenas.

Lo último es que Egipto está tratando de convencer a Irán para que le retire su apoyo incondicional al presidente de Siria, Bashar al Assad. Así, Mursi pretende erigirse en líder islamista y para ello busca formar -junto con Irán- un llamado 'Cuarteto Islámico', al que pertenecerían también Turquía y Arabia Saudí, que simpatizan con los rebeldes en Siria.

Mursi tendría como objetivo que terminase la sangrienta guerra civil en Siria a cambio de que se mitigue el aislamiento regional de Teherán. Según las últimas informaciones, el presidente egipcio Mohamed Mursi presentó la oferta el mes pasado, cuando se reunió con el líder iraní Mahmud Ahmadinejad en Teherán.

Mursi parece un lobo con piel de cordero al que Occidente deberá tener vigilado. Pues el islamismo radical se ha mostrado enemigo de las libertades en numerosas ocasiones.

Andrés Velázquez
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