Los presupuestos del Estado no son la norma económica más importante del año. Sobre todo porque la economía no la hace el Estado sino los particulares. El Gobierno lo que promulga son impuestos y política laboral.

Los PGE 2013 que ha presentado el ministro Montoro (en la imagen) son el resultado lógico de la política fiscal del Ejecutivo Rajoy. Una política fiscal salvaje, que ha golpeado a las clases medias con una fortísima subida de IRPF e IVA y sin tocar -a la baja, se entiende- los impuestos laborales. Es más, los ha subido, igualando IVA y retenciones de profesionales.

A partir de ese subidón fiscal y de los compromisos de reducción de déficit -de suyo, buenos- los PGE 2013 del ministro Montoro son los que podían ser: ni más ni menos. Y no tenemos que criticarle por ello: tenemos que criticar al Gobierno Rajoy porque la reducción del sector público no camina al ritmo adecuado, porque el Gobierno mantiene el SMI en los vergonzosos 641 euros brutos por catorce pagas y en que no ha reducido los impuestos laborales ni facilitado el camino a los autónomos y a los emprendedores para crear su propia máquina de facturar. El resto es demagogia del Gobierno y los grupos de oposición.

Eulogio López

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