• El banco italiano sigue los pasos del Deutsche Bank y eleva su ampliación de capital de 3.000 a 5.000 millones de euros.
  • Está en la lista de los nueve bancos transalpinos que necesitan pedir dinero a los mercados para afrontar las pruebas de solvencia.
  • Un tercio de la gran banca europea, y no la española, tiene el mismo problema y deberá ponerse las pilas.
  • Alemania, Francia e Italia concentran el mayor número de bancos con necesidades de saneamiento.

El Deutsche Bank, buque insignia de la banca germana, no ha sido el último de los bancos europeos en reconocer problemas para superar las próximas pruebas de solvencia. También se ha incorporado a esa lista el italiano Monte dei Paschi, que preside Alessandro Profumo (en la imagen), uno de nueve bancos en la misma situación.

Se repite la historia, por tanto. Queda por saber cuántos bancos europeos tendrán que hacer lo mismo. Nos hemos cansado de oír que la banca española está muy mal y va a resultar que ya no es así y que está más saneada que la europea. Bloomberg, en concreto, apunta a que un tercio de la gran banca continental tiene problemas de solvencia.

El Deutsche Bank confirmó el lunes de esta semana que necesita hacer una ampliación de capital -o sea, pedir dinero a los mercados- por valor de 8.000 millones de euros. Quiere mejorar así sus ratios de capital para poder afrontar la prueba de las autoridades europeas a la banca, los test de estrés. Monte dei Paschi tenía prevista una ampliación de capital de 3.000 millones, pero han resultado insuficientes y ampliará 2.000 millones más, hasta 5.000 millones. Lo aprobó en la junta de accionistas del miércoles.

Va resultar al final que la banca española está mejor colocada para superar los test de estrés, algo que no se puede decir de la banca alemana, que no se ha enfrentado nunca a estas pruebas. Los bancos germanos estaban acostumbrados a lavar los trapos sucios en casa, a espaldas de Bruselas o del BCE, y la cosa no trascendía. Ha pasado lo que ha pasado con Deutsche Bank y puede pasar lo mismo con Commerzbank.

Tampoco está claro que la banca francesa goce de buena salud. Preocupa y mucho la situación de Calyon -fruto de la fusión entre Credit Agricole y Credit Lyonnais-, de Credit Mutuel y de BNP Paribas, sobre todo por las multas que debe afrontar en EEUU.

La banca italiana tampoco es una excepción. El caso de Monte dei Paschi es paradigmático. Con la ampliación prevista se pone al día para superar los test de estrés. Su presidente, Alessandro Profumo, no pudo dejar más clara cuál era la situación: "Con la ampliación este banco volverá a ser una entidad saludable". Ergo, no lo era. Y es, como el Deutsche Bank, uno de los tantos bancos europeos que ha recibido cuantiosas ayuda del Estado. De hecho, trabaja en la idea de devolver al Tesoro 3.000 de los 4.100 millones que debe.

Pero Monte dei Paschi no es el único banco italiano con problemas. Hay ocho entidades más que han tenido que ampliar capital este año para superar los test de estrés, Banco Popolare, Banca Popolare Emilia Romagna, Banca Popolare Milano o Ubi Banca.

Mariano Tomás

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