• El obispo auxiliar de Bagdad de los caldeos pide una fuerza internacional que proteja a los refugiados.
  • Además, reclama que se liberen "nuestras villas y ciudades" para "devolvérselas a los cristianos y los miembros de otras minorías".
  • Mientras, John Kerry visita Irak a pocas horas de que Barack Obama desvele su estrategia contra el yihadismo en Irak y Siria.
  • Obama ya ha advertido al Congreso que no necesita su autorización para atacar al Estado Islámico.
El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, ha llegado este miércoles a Bagdad para reunirse con el nuevo primer ministro del país, Haider al Abadi, con vistas a desarrollar la estrategia contra Estado Islámico que el presidente Barack Obama anunciará esta próxima madrugada.

Ayer mismo, Obama dijo a los integrantes del Congreso de EEUU que no necesita que autoricen su estrategia para combatir al Estado Islámico. La razón es que considera que el Estado Islámico supone una amenaza para los ciudadanos estadounidenses. El presidente de EEUU explicará hoy miércoles cuál será la estrategia que adoptará "para degradar y en última instancia destruir" al grupo islamista.

El yihadista Estado Islámico controla amplias zonas del norte de Irak y Siria y allí donde se instaura por medio de la 'guerra santa' inicia una sucesión de salvajadas (decapitaciones, violaciones...) cuyo odio solo puede explicarse más allá de lo natural. Es decir, hay que acudir a lo sobrenatural.

Y es lo que ha hecho Shlemon Warduni (en la imagen), obispo auxiliar de Bagdad de los caldeos: "Posiblemente esta gente del Estado Islámico viene del infierno, son peores que los demonios. Por esto hemos gritado en voz alta para pedir ayuda a todo el mundo: a los cristianos, musulmanes, ateos, a toda la gente de buena voluntad. Para que nuestro pueblo, nuestros fieles, nuestros ancianos, nuestros niños no sean maltratados de este modo duro y terrible", expresó en declaraciones a 'iI Tempi', informa AICA.

El prelado describió de este modo las atrocidades cometidas por los yihadistas contra los cristianos y otras minorías en Irak, a quienes han decapitado o esclavizado por negarse a convertirse al islam. "La suerte de todos los iraquíes es la misma. Todos están inquietos, no solo los cristianos, porque no hay paz ni seguridad desde hace muchos años", advirtió y agregó que en los últimos meses sucede algo que "nunca pudimos ni imaginar: que estos maleantes han obligado a los cristianos y a todas las minorías a huir en masa. Los cristianos viven en Mosul desde hace dos mil años, pero ya no hay más de una oración en la ciudad".

"Han sembrado el terror en los corazones de la gente. Incluso antes de que entraran a la llanura del Nínive, de hecho, esos pueblos estaban casi del todo vacíos. Pedimos tantas cosas al mundo para que los cristianos y demás puedan en primer lugar vivir y luego lo puedan hacer con dignidad", sostuvo.

Asimismo, pidió a la comunidad internacional impedir que los yihadistas puedan adquirir más armas, así como enviar una fuerza internacional que proteja a los refugiados y "liberar nuestras villas y ciudades de las manos de estos criminales para devolvérselas a los cristianos y los miembros de otras minorías".

"Cada semana se rezaba y se celebraba la misa en Mosul. Cuánta gente ahora llora: 'Otra semana sin misa, sin participar del Cuerpo y la Sangre de Cristo", concluyó.

Por eso, urgen oraciones por los cristianos perseguidos por su fe en Cristo.

José Ángel Gutiérrez
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