• No hay marcha atrás en los recortes al carbón.
  • El ministro insta a los sindicatos y a los trabajadores a pactar las ayudas previstas hasta el 2018.
  • En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros ha dado a entender que es un sector muy protegido.

No hay dinero ni posibilidad de dar marcha atrás en los recortes presupuestados para la minería que han puesto en pie de guerra a todas las cuencas de extracción del carbón. El ministro de Industria, José Manuel Soria (en la imagen), ha hablado en plata. "Mi Ministerio ha sufrido recortes del 32% para este año y estamos dando al sector del carbón que da trabajo a 4.000 empleados 655 millones de euros, mientras que el Plan Nacional del Turismo, un sector clave de la economía que da trabajo al 11,39% de los afiliados a la Seguridad Social sólo va a contar con 438 millones".

El ministro no se niega al diálogo, es más, insta a los representantes de los intereses de los mineros a una reunión para debatir las posibles ayudas a partir del 2013 y hasta el 2018, que es cuando Bruselas "ha determinado el cierre de la minería subvencionada. Si no nos reunimos el próximo año no podríamos hacer las transferencias para planes de empresas". Ha negado también que no quiera sentarse a debatir el tema. "Yo no formo parte de la mesa del carbón, que es donde se reúnen más de 60 personas. Son funciones del secretario de Estado de Energía.

Lamenta que las subvenciones puedan parecer insuficientes al sector minero "pero no hemos podido ir más allá". También ha manifestado que se ha reunido con miembros del PP de las cuencas mineras para escucharles y ver si había algún margen de maniobra, pero el mensaje ha sido claro: no hay más dinero para los mineros.

Ha recalcado que hay un mandato de cierre para la minería de Bruselas para el 2018, es decir, a comienzos del 2019 y las ayudas que se hayan percibido "tienen que ir destinadas a reconvertir las comarcas" y a reorientar las empresas. En su defensa ha argumentado que una parte importante de las ayudas ha sido la destinada a las prejubilaciones.

Sara Olivo

[email protected]