• El salario medio de un conductor roza los 40.000 euros brutos anuales.
  • El 99 % de la plantilla tiene contrato indefinido.
  • Un recién ingresado como jefe de estación cobra 29.200 euros, 31.130 si es conductor.
  • Durante el último cuatrienio el total de la plantilla ha visto aumentado su salario en un 17%.
  • A cambio, el usuario recibe cada vez peor servicio y paga más por el mismo.

Los sindicatos del Metro ejercen una huelga y paros intermitentes en una empresa pública que no ha sufrido ERE alguno, a pesar de la reducción del gasto público de la Comunidad de Madrid, que es su patrón.

Pero hay más: se trata de una compañía en el que el 99% son trabajadores con contrato indefinido y en la que el 65% tiene un salario bruto de 38.000 euros al mes, cuatro veces el salario mínimo interprofesional. Recordemos que el salario medio anual en España se sitúa en los 21.500 euros.

Salario que, por otra parte, está bien distribuido entre la plantilla, dado que los recién ingresados cobran 29.000 euros -jefe de estación- o 31.130 en el caso de un conductor. En conclusión, el coste salarial -no laboral- de la empresa se eleva a 360 millones de euros, la tercera parte del presupuesto de una compañía donde el dinero dedicado a inversión es fundamental... por razones obvias.

Pero hablemos de salarios medios. Durante los últimos cuatro años, 6.000 de los 7.600 trabajadores del Metro de Madrid han visto aumentado su salario en un 17%, esto es, por encima del IPC. Los conductores, 1.800, los más levantiscos, rozan el 20% de aumento salarial durante ese cuatrienio y ahora se sitúan en una media de 39.607 euros de salario bruto anual.

Nos alegramos de que sean trabajadores bien pagados en un país de salarios bajos como es España. De lo que no nos alegramos tanto es de que los sindicatos –liderados por CCOO y UGT- saboteen las fiestas navideñas de quienes pagan su salario, ya sea como pasajeros -que cada día pagan más- y/o como contribuyentes, porque, naturalmente, el Metro de Madrid tiene pérdidas de explotación y, sobre todo, perdidas estructurales por su necesaria inversión permanente en nuevas líneas y en mejoras del servicio.

Y así, los usuarios están sufriendo paros constantes en horas puntas, sobre todo por la mañana y en la vuelta a casa de las tardes, a ser posible el viernes por la noche. El domingo 30, con el centro cortado por la Eucarístia de las Familias, decidieron hacer paros entre las 13,45 y las 15,30, para fastidiar el regreso a casa de las familias con hijos pequeños, protagonistas del acto. Nuevos paros el día 31, cuando tanta gente sale de cotillón. Y paro general los días 4 y 5 de enero, en plena cabalgata de Reyes. En concreto, el día 5 es el peor día circulatorio del año en Madrid. Pero los sindicatos aseguran que lo hacen por la mejora del servicio.

Toda una huelga política.

Eulogio López

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