• El precio de ese rescate es la colonización industrial de España. Vamos, que cambiamos empresas por bancos.
  • La idea ha cundido también en España, con Belén Romana convocándonos para ser un país de pymes.
  • Y así, ha comenzado la reconversión energética europea: la francesa EDF y la germana EON quieren repartirse el sector eléctrico europeo.
  • La nuclear gala quiere controlar ENELy Endesa para convertirse en la reina de la Europa Mediterránea.
  • La Europa central, más Iberdrola, quedaría para EON.

El rescate bancario, del que todo el mundo habla pero aún no ha comenzado, tiene un precio. Si hubiera que sintetizarlo en una frase, se diría que España se dispone a ceder empresas a cambio de mantener bancos con la 'ayuda', es decir, con los créditos blandos europeos, que la Troika va a aportar. Esto es, Europa, para reflotar bancos españoles, no sólo exige un control sobre el sistema financiero sino la absorción de empresas estratégicas españolas e italianas, empezando por el sector energético, para ser más exactos, el eléctrico.

Y así, el Gobierno alemán de la señora Merkel ha aprovechado para reclamar Iberdrola o Endesa para ENEL. Para ser exactos, comenzó reclamando la segunda. Ahora bien, la opción Endesa se ha topado con la oposición francesa. Cuando empezaron a surgir los rumores sobre el interés de EON en Endesa, los franceses interpusieron el esto. A fin de cuentas, la nuclear gala EDF aporta el 40% de la energía que gestiona ENEL, más independiente en España con su filial Endesa que en la propia Italia. ENEL es italiana, ciertamente, pero su futuro está comprometido. De hecho, como ya hemos informado está filializando Endesa y buscando un sustituto para Borja Prado y el futuro de la estatal italiana, con un Monti que también necesita ayudas europeas, está más que comprometido.

Por ello, en el sector ya se habla de un pacto: EDF se convertiría en la gran eléctrica mediterránea, controlando Italia, España y Portugal, mientras que para EON quedaría la Europa central... más Iberdrola.

Hace pocos años, Iberdrola podría haber plantado cara a EON e incuso absorber a la germana pero con el derrumbe bursátil español vive a la defensiva.

En cualquier caso, si el Gobierno español se mantuviera tan firme en la defensa de sus empresas como en la defensa de sus bancos -y hay quien piensa que las primeras son más importantes que los segundos- no ocurriría nada. Pero no es así. Ha sorprendido que en un informe bancario, la ex directora general del Tesoro del Partido Popular en tiempos de Aznar, Belén Romana (en la imagen), diera por hecho que España va a perder sus empresas estratégicas y que, encima, convertirnos en un país de pymes será muy bueno para todos. Eso se llama rendirse antes de empezar el combate. Combate con Merkel, la campeona del IV Reich y ferviente partidaria de la descolonización de Europa desde Berlín.

Miriam Prat

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