• Por contra, el primer ministro griego da por hecho la permanencia y el apoyo de Berlín para la permanencia.
  • Merkel se compadece de los sufrimientos de las familias griegas pero les exige más esfuerzos.
  • La rueda de prensa conjunta de ambos en Atenas ofrece la peor imagen de la Unión Europea.
  • Mientras, en la calle, los griegos se enfrentaban a la policía por la visita de la canciller alemana.

La canciller alemana, Angela Merkel, visita Grecia. Los griegos le habían preparado una "manifestación de bienvenida" en la plaza Sintagma muy cerca de donde Merkel comparecía junto al primer ministro heleno, Andoni Samarás (ambos en la imagen).

Pero el espectáculo estaba dentro frente a un Samarás que ofrecía la seguridad de la permanencia en el euro. La canciller, tras condolerse por los esfuerzos de las familias griegas se autocalificó como líder "no complaciente" y siguió poniendo en duda la permanencia de Grecia en el euro -como si ella fuera la única encargada de tomar esa decisión- al tiempo que exigía más ajustes.

La imagen era realmente patética: la Europa insolidaria, el IV Reich, dispuesto a aplicar sus criterios por encima, si fuera menester, de la miseria.

Ha sido la peor imagen de la Unión Europea y de la Unión Monetaria, la imagen de un IV Reich con vocación de poder pero que no sabe adónde va.

Eulogio López

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