El concurso "blanco" MasterChef, en su segunda temporada, ha logrado una audiencia de 3.606.000 espectadores y una cuota de pantalla del 20,7%, según el audímetro del semanario "Teleprograma" del 23 al 29 de junio.

Como en la edición anterior, en 'MasterChef' los concursantes trabajan en equipo e individualmente para superar duros retos; cocinan en condiciones adversas, bajo presión y tiempo límite. Y sirven a los comensales más exigentes: personalidades procedentes del mundo de la cultura y el deporte. Cada semana, los aspirantes reciben MasterClass impartidas por  los mejores chefs de España.

El ganador recibirá 100.000 euros de premio, la publicación de un libro de recetas y una formación intensiva en la escuela de alta cocina Le Cordon Bleu que le abrirá las puertas al mundo culinario. Se le entregará, además, el título de 'MasterChef' España, que reconoce su talento para la cocina.  

Como novedad, en esta ocasión  los participantes no solo cocinan en el plató, también tienen la oportunidad de hacerlo en los lugares más sorprendentes de España y del mundo, ya que cruzarán la frontera en varias ocasiones.

Esta segunda edición de 'MasterChef' sigue contando con los ingredientes que le dieron la fama: emoción y sentimientos en una carrera contrarreloj en la cocina.

El jurado se ha posicionado. La primera edición y la infantil, 'MasterChef Junior', han sido suficientes para desmontar los personajes y mostrar a las personas. Saben crear corrientes de sentimientos –tensión, emoción, frustración, alegría, triunfo– que atraviesan al concursante y llegan directamente a los espectadores.

Se han introducido algunas novedades en el concurso, pero su esencia sigue siendo la del entretenimiento familiar con una finalidad: promocionar el arte de la cocina y suscitar nuevos profesionales. 

A pesar de que se sigue abusando del efectismo -además de las últimas expulsiones de Gonzalo y Marina-, cabe reconocer que sus productores han sabido mantener el 'casting' en un equilibrio aceptable entre lo extravagante y lo entrañable, entre los excesos y los defectos. Algo difícil de conseguir en un 'talent show' que repite temporada.

'MasterChef' brinda la ocasión a diferentes generaciones de disfrutar, en compañía, de una propuesta emocionante y sencilla en la que se valora el esfuerzo, la originalidad y una actitud receptiva y entusiasta.

Clemente Ferrer
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