• Los independentistas prefieren la pureza soberanista de ERC a la copia más o menos real del independentismo de CIU.  
  • De producirse unas elecciones ahora Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ganaría hoy.
  • Sería la primera vez en la historia que Convergencia i Unió (CiU) perdiera unas autonómicas.
  • El sondeo lo publica El Periódico de Catalunya.  
  • CiU perdería entre 15 y 16 escaños y ERC subiría entre 18 y 19.
  • Y mientras, Sandro Rosell, echa leña al fuego del independentismo desde el Barça con la nueva equipación con los colores de la senyera, que son los mismos que los de la bandera de España.
  • No tendría mayor importancia si no fuera porque, según el presidente del club azulgrana pretende con el gesto sumarse al tricentenario de la derrota de Catalunya en la Guerra de Sucesión.

La política errática de Artur Mas, su empeño en la radicalización nacionalista y la dificil coyuntura económica catalana le está pasando factura. En menos de un año, un partido de derechas, con una trayectoria política de 30 años, marcada por su inclinación a la moderación y el diálogo, ha dado un giro rotundo y se ha convertido en el adalid de un proceso independentista que puede conducirle a un callejón sin salida.

Y el electorado catalán, puesto a elegir entre la pureza soberanista de ERC y la copia de CIU, se queda con el original. Según un sondeo publicado por el Periódico de Catalunya, de producirse ahora mismo unas elecciones, CIU se vería masacrada por Esquerra. El partido que lidera Artur Mas (en la imagen junto a Oriol Junqueras), perdería por primera vez en su historia unas autonómicas.

ERC aventajaría en tres puntos a CIU, que perdería entre 15 y 16 escaños, mientras el partido de Oriol Junqueras obtendría entre 18 y 19 parlamentarios más. Y eso cuando tan sólo han transcurrido seis meses desde las últimas elecciones en las que perdió doce escaños, convocadas con dos años de antelación por un Mas visionario, que interpretó la altísima participación ciudadana en el día de la Diada como su oportunidad para acaudillar una nueva Cataluña.

Unas elecciones en el momento actual tampoco beneficiarían al PSC, que, con suerte, podría quedar en tercera posición (16-17), ya que los sondeos señalan que está casi a la par con Iniciativa per Catalunya Verts (ICV-EUiA (15-16),  seguidos por el Partido Popular (13-14), Ciutadans (12-13) y CUP (3).

El Partido Popular de Catalunya, que lidera Alicia Sánchez Camacho, perdería entre 5 y 6 escaños; ICV-EUiA subiría entre 2 y 3 (obtuvo 13 en 2012);  Ciutadans ganaría entre 3 y 4 (consiguió 9 en 2012) y CUP (Candidatura d'Unitat Popular) obtendría 3, exactamente los mismos que en el año 2012.

Y mientras, Sandro Rosell, presidente del Barça, echa más leña al fuego en la polémica independentista con la nueva equipación del club blaugrana, que lleva los colores de la senyera, rojo y amarillo, precisamente los mismos de la bandera española, lo cual puede ocasionar alguna confusión en países donde no están tan al tanto de la situación política en nuestro país.

El asunto no tendría demasiada imporancia, ya que no son ni uno ni dos los equipos que lucen los colores de las banderas de sus regiones, como es el caso del  Deportivo de la Coruña. Sin embargo, el presidente del club azulgrana pretende con el gesto sumarse al tricentenario de la derrota de Catalunya en la Guerra de Sucesión, un acontecimiento que no es sino la conmemoración de un hecho histórico rupturista, cuando Cataluña apoyó las pretensiones del austriaco archiduque Carlos frente a Felipe de Anjou, quien se convertiría en Felipe V.  

Sara Olivo
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