• Estados Unidos se venga de Francia por la Guerra de Irak: le deja sola ante Al Qaeda en Malí.
  • No obstante, los bombardeos franceses han frenado el avance de los fanáticos musulmanes hacia la capital, Bamako.
  • Es el primer país europeo que no negocia con secuestradores.
  • Y París se enfrenta ahora al peligro de los atentados islámicos en su propio suelo.

Con Barack Obama (en la imagen) en la Presidencia estadounidense, Occidente y su brazo armado, la OTAN cede ante el avance islámico, de claro signo totalitario.

Se ha visto con la Primavera Árabe, donde el presidente norteamericano está dejando que florezcan tiranías fundamentalistas bajo la apariencia de democracia. Se ha visto, también, con su apoyo a Turquía, que, aunque miembro de la OTAN, empieza a enseñar sus garras antisraelíes e imperialistas. Tanto es así, que el premier Netanyahu no se entiende con el actual inquilino de la Casa Blanca.

Y de paso, los norteamericanos se están vengando de los franceses, a quienes no han acompañado en su lucha contra al Qaeda en Malí, como los galos no les acompañaron en su invasión de Iraq.

Francia, a pesar de haber fracasado en el intento de liberación de uno de sus secuestrados, ha impuesto el principio de no negociar contra los secuestradores, porque Al Qaeda ha iniciado en África y Asia la industria del secuestro de rehenes como arma política. España, por ejemplo.

Al mismo tiempo, París no ha querido esperar a las lentísimas negociaciones en el Consejo de Seguridad y, como hiciera Bush en Iraq, se ha lanzado a bombardear a los islámicos en el norte de Malí y ha detenido su avance hacia la capital, Bamako. Lo mismo hizo George Bush en Afganistán.

Reino Unido, es decir, el premier Cameron, nunca se sale del guión marcado por la Casa Blanca: apoyo logístico a las tropas francesas pero nada más.

Con ello, Francia se arriesga a que maten a todos sus secuestrados y que Al Qaeda mire a Francia como escenario de sus atentados, a ser posible suicidas, que hacen más daño.

A la postre, el resultado de la división en el seno de la Alianza Atlántica es que Occidente recula ante el avance fundamentalista.

Eulogio López

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