Lo malo es que tendrá que repetir la hazaña con el resto de entidades

 

No está dispuesto a poner un euro más de 2.800 millones en Banco Base, aunque los posibles compradores ya le han advertido que esa cifra es insuficiente. Y nada se dice del equipo directivo. El coste de la "reforma financiera" se dispara.

Lo llamaremos proceso de intervención rápida, un eufemismo que trata de ocultar el estrepitoso fracaso de la llamada reforma financiera, es decir, de la conversión interesada de cajas de ahorros en bancos, una de las mayores barbaridades económicas del Zapaterismo.

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, se lo ha comunicado a la vicepresidenta del Gobierno, Elena Salgado: ya no hay tiempo para intentar que un banco bueno se quede con uno malo. Además, el propio MAFO se ha empeñado en que el modelo Bankia (banco bueno/banco malo) no puede aplicarse más y que, por tanto, sólo queda la opción de nacionalizar, o intervenir, si ustedes lo prefieren. Es el sistema decidido para la CAM, lo que preludia que será el modelo empleado en todas las demás SIP que no logren cumplir los imposibles e innecesarios requisitos impuestos por el propio Gobierno, prisionero ahora de sus propios errores.

Ahora bien, se tratará de una intervención rápida de la CAM, no como la de Banesto, donde se buscó un equipo gestor. Dicho de otra forma: donde Alfredo Sáenz sustituyó a Mario Conde.

No. El plan es el siguiente: intervenir la CAM -por cierto, ¿cuándo se va a cesar al equipo de Modesto Crespo, poner 2.800 millones de euros de fondos públicos, del FROB y que el Gobierno aflore con un 60%, quizás más, del capital del nuevo Banco Base, es decir, de la nueva CAM.

Reponer los fondos propios no es sanear pero el caso es que el Banco de España pretende darle el pase de inmediato, poniendo el Banco Base en subasta pública. No habrá, por tanto, esquema de protección de activos, como en Bankia. Simplemente, una aportación de capital y venta.

Ahora bien, los posibles compradores, contactados por el Banco de España, por ejemplo Santander y BBVA, y han advertido al emisor que 2.800 millones de euros no serán suficientes, dado que el balance de la CAM se está deteriorado por días. Y, también, que en un año tendrá que refinanciar 11.000 millones de euros.

Una cosa está clara: la reforma de cajas de ahorros se está convirtiendo en un verdadero desastre que está destrozando a las entidades del sector y que repercutirá sobre las plantillas y sobre sus participaciones industriales. Y, además, el coste de la innecesaria reforma se dispara.

Miriam Prat

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