La autovía de peaje Madrid-Toledo es una viva muestra de las estupideces cometidas en España en materia de infraestructuras. Para ir de la capital a la ciudad imperial, convertida casi en un barrio de la metrópoli, tiene una autovía gratuita, otra de peaje -la que ha quebrado- y una línea ferroviaria de alta velocidad... para un trayecto de 20 minutos. Naturalmente, todo el que puede se va en coche por la carretera antigua para ahorrarse pagar el peaje o el AVE.

Resultado: quiebra, disfrazada con todos los eufemismos que prefieran, pero se llama así: quiebra.

Y la salida es muy sencilla: a un país le pueden estallar las costuras pero también le puede pesar al traje.

Eulogio López

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