Con su salida, se salva Sacyr y se mantiene Repsol. El pacto Sacyr-Pemex, en el alero. El nuevo presidente de Sacyr es Manuel Manrique. Demetrio Carceller y Juan Abelló, cabecillas de la oposición, ocuparán dos vicepresidencias. Ahora, el asunto estriba en la reacción de unos perdedores que controlan el 27% y otro presunto 10% de la constructora. Y lo más importante: ¿venderá Sacyr una parte de su 20% de Repsol para pagar sus deudas? Comienza la caída de los empresarios de Zapatero

La edición de Hispanidad se emite a las 15,15 horas. En ese momento publicamos esta información que mantenemos para que el lector pueda contrastar aciertos y errores.

Y el error básico es que contábamos los pormenores de una batalla pero no podíamos sospechar que la guerra terminaría tan pronto: Luis del Rivero dimitía, más bien era cesado, como presidente de Sacyr.

Le sustituye Manuel Manrique su consejero delegado y, hasta ayer, aliado. Eso sí, flanqueado por los dos cabecillas de la revuelta, Demetrio Carceller y Juan Abelló, en calidad de vicepresidentes. Ahora bien, los dos fundadores de Sacyr, Luis del Rivero y José Manuel Loureda, junto a un directivo de la compañía, han sindicado el 26,9% de las acciones, Y a ello podrían añadirse los dos empresarios murcianos traídos por Del Rivero, otro 10%. Hasta ahora estaban en el Gobierno, ahora en la oposición.

Dos han sido las puntillas de Del Rivero, la actitud de las cuatro cajas de ahorros, especialmente de Novagalicia Banco y la de Bankia, accionista de Sacyr, además de importante prestamista del crédito de 4.900 millones con el que se adquirió el 20% de Repsol y el cambio de bando de Manuel Manrique, el hasta ahora consejero delegado y ahora presidente.

Con ello, el pacto Sacyr-Pemex queda en el alero. Jurídicamente no pasa nada, porque el acuerdo especificaba como cláusula de ruptura superar el actual 29,8% de Repsol que poseen entre mexicanos y españoles, pero si se reduce no pasa nada. Pero a nadie se le oculta que un acuerdo tan bien planteado ha quedado hecho migas con la caída de su principal ariete. Al final, con la salida de Luis del Rivero se salva Sacyr del concurso de acreedores y se estabiliza Repsol.      

Ahora, lo esperable es que Manrique haga realidad la venta de una parte de su paquete de Repsol, tal y como solicitaban las cajas de ahorros y el propio Demetrio Carceller. Con ello, los bancos se darían por satisfechos.

La caída de Luis del Rivero tiene otra lectura. Ha sido uno de los empresarios más próximos al Zapaterismo, en concreto al ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien no cuenta para Rubalcaba. Y, de postre, José María Aznar ha quedado fatal, con su empeño en apoyar a Del Rivero ante la banca que se había dado de baja del crédito de 9.000 millones de euros.

Eulogio López

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