"El problema no es el sistema impositivo, sino que no hay bases imponibles"

 

Luis de Guindos abría la semana de declaraciones económicas en un desayuno organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

De Guindos considera que la proximidad de las elecciones ha provocado una percepción de cambio que los mercados ya están descontando. En su opinión, el Gobierno que salga las elecciones del 20 de noviembre tendrá que hacer frente a los ajustes necesarios para cumplir los objetivos de déficit y generar empleo y crecimiento económico. Es cierto que no da tiempo, pero las primeras medidas que tome servirán para tranquilizar a los mercados respecto al objetivo de acabar 2012 con un déficit del 4,4%, tal y como se comprometió el actual Ejecutivo.

La clave es la austeridad, pero debe ir acompañada de una reforma laboral que aborde la negociación colectiva, liberalización del alquiler y de los horarios comerciales, etc. Además, el nuevo Gobierno deberá acelerar la restructuración bancaria. En todo caso, Luis de Guindos cree que "no es bueno" subir impuestos y considera el debate sobre el de Patrimonio una cuestión simplemente "política". Por el contrario, De Guindos augura que los mercados castigarán a España si el nuevo Gobierno no coge el toro por los cuernos.

El exsecretario de Estado de Economía da por hecho que habrá reestructuración griega, pero está seguro de que en los próximos diez o quince años nadie saldrá del Euro. En su opinión, se trata de un proceso que no tiene vuelta atrás, por lo que una salida supondría la ruptura del "principio mágico de irreversibilidad".

Eso sí, a estas alturas, con un paro que supera el 21%, De Guindos duda que la respuesta social fuera excesivamente dura y solo la ve ya plausible entre ciertos sectores.

Rodrigo Martín

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