Asegura José Manuel Soria, ministro de Energía, natural de Canarias (en la imagen), que esto de las energías son vasos comunicantes. Hombre, no, profe, de vasos comunicantes nada: el déficit de tarifa no es una balanza y una opción: usted podía haber reducido subvenciones o aumentar impuestos a la generación eléctrica. Ha optado por lo segundo, y entonces resulta que quien acabará por pagar los platos rotos es el ciudadano, pero no a través de sus impuestos, sino en el recibo de la luz.

A pesar de la rebaja de la tarifa el uno de octubre, sepan todos ustedes lo que significa la postura socialdemócrata del presunto liberal, el profe Soria: que la subida de los impuestos a los productores la pagarán los consumidores a partir del 1 de enero. Especialmente, porque el profe Soria se dispone a liberalizar esa tarifa y ya se sabe que, en materia de infraestructuras básicas -la energía lo es- liberalización es igual a inflación.

En cualquier caso, oiga, que, ante cualquier problema, al liberalísimo Partido Popular sólo se le ocurre subir impuestos...

Eulogio López

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