Los líderes europeos apoyan la realización de resistencia a las centrales nucleares que se encuentran en suelo comunitario

 

Los criterios no se han concretado. Sarkozy se ha comprometido a cerrar aquellas centrales que no superen las pruebas.

Los efectos del desastre de Fukushima se hacen notar y el temor provocado ha llevado a los líderes europeos a llegar a unos acuerdos sobre las centrales nucleares que hay en la UE. De esta manera, se han comprometido a realizar unos test de estrés, parecidos a los realizados a los bancos -qué miedo con todo lo sucedido con los bancos pese a haber superado la mayoría esas pruebas-, para revisar su seguridad.

Todavía no se han concretado cuáles serán los criterios, pero sí que han quedado en manos del grupo europeo de reguladores de seguridad nuclear. A la espera de que se lleven a cabo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se ha comprometido a cerrar aquellos reactores galos que no superen las pruebas, mientras que España y Alemania estudiarán las opciones para aquellas que no superen los exámenes.

Además, la canciller alemana, mucho más prudente, ha estado de acuerdo en que se hagan controles únicos para todas las centrales europeas y que se hagan públicos los resultados, aunque luego se debería discutir sobre las medidas a tomar. Se ha alejado así de Sarkozy que defiende el cierre inminente si no se superan las pruebas -aunque habrá que ver si lo lleva a cabo en unos meses si las centrales francesas suspenden-.

Europa cuenta actualmente con 143 centrales nucleares, y por ello Angela Merkel ha subrayado la necesidad de contar con pruebas de estrés "comparables" y de elevar los criterios de seguridad, de manera que la seguridad de las plantas no sea sólo a nivel nacional.

Y mientras los líderes europeos discuten sobre las centrales, los reactores de Fukushima continúan en proceso de normalización, pese a que la situación sigue siendo grave, tal y como ha manifestado el Gobierno japonés, no es peor que en días anteriores. Eso sí, desde algunas organizaciones ya se ha anunciado la próxima llegada de partículas radiactivas a todo el mundo. Hay que echarse a temblar. Aunque si uno lee de quién procede la información, la Comisión Preparatoria del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares, percibe cierta parcialidad en la noticia. Antes de caer en ciertos alarmismos apocalípticos, es mejor escuchar con atención a la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), a la Asociación de Reguladores de la Seguridad Nuclear de Europa (Wenra) o a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que tienen mayor credibilidad. Lo demás, muchas veces es ruido.

Juan María Piñero

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