A la ministra de Empleo, Fátima Báñez, le gustan las novelas de misterio. Quizás por ello, nos ha ido mostrando la reforma laboral por etapas.

Pasan los días y ya nos vamos enterando del asunto y creo que ya podemos hacernos una cierta idea de conjunto: es una reforma buena para los empresarios que quieren echar gente, especialmente los grandes, y es muy mala para las dos centrales mayoritarias, CCOO y UGT, a los que se les ha arrebatado dinero y ahora se les arrebata poder. Por eso están tan cabreados. Eso sí, lo que no les ha quitado el PP es el protagonismo. Porque claro, no sólo es que haya baja afiliación en España sino que las centrales vivan del erario público.

Porque claro, lo llamativo es que los sindicatos llegaran a un acuerdo con los empresarios en víspera de la reforma, un acuerdo que suponía la ultracongelación salarial de unos salarios ya muy congelados. ¿Cómo pudieron aceptar los señores Toxo y Méndez tal barbaridad contra los intereses de los trabajadores, sus presuntos defendidos? Pues porque a los señores Méndez y Toxo lo que les interesan son los subsidios, no los salarios, que son muy bajos en España. Les interesa, también su protagonismo -exagerado- en la negociación colectiva. De hecho, lo peor que tiene esta reforma Báñez es que destruirá más empleo del que creará y lo bueno es que reduce el papel de la patronal y las dos grandes centrales.

En España no se valora el trabajo y eso es peligroso. No sólo, como dice la ministra, los ajustes empresariales se hacen mediante despidos: también se hace con unos salarios de subsistencia, los mismos salarios que hacen que el consumo no repunte y con ello la crisis se agrave.

Aseguran los dos líderes sindicales, Méndez y Toxo, que pretenden convertir las calles en un hervidero, el próximo fin de semana. Pues bien, más valdría que pidieran subida del salario mínimo y menos impuestos laborales que mantener. Que es tanto como decir, menos preocuparse de su propio protagonismo y más de los trabajadores.

¡Son los salarios, estúpidos, los salarios!

Eulogio López

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