Intereses del 5,19% y del 5,62% en los bonos a 3 y 4 años, y del 6,50% en la deuda a 10 años, el más alto desde noviembre de 2011El Tesoro Público ha colocado hoy todo su objetivo de emisión, es decir, 3.000 millones de euros en bonos, pero a costa de ofrecer una rentabilidad del 5,19% y del 5,62% en los bonos a 3 y 4 años, y del 6,50% en la deuda a 10 años, lo que supone el interés más alto desde noviembre de 2011.

En concreto, a tres años, con cupón del 4%, el Tesoro adjudicó 1.239 millones de euros frente a los 2.829 millones solicitados, con una rentabilidad marginal del 5,197% desde el 5,510% de la anterior emisión del pasado 21 de junio. A cuatro años, con cupón del 4,25%, el Tesoro adjudicó 1.015 millones de euros frente a los 2.594 millones solicitados, con una rentabilidad marginal del 5,621%, desde el 5,443% de la anterior emisión del pasado 7 de junio. Finalmente, a 10 años, con cupón del 5,85%, el Tesoro adjudicó 747 millones de euros frente a los 2.377 millones solicitados, con una rentabilidad marginal del 6,505%, desde el 6,121% de la anterior emisión del pasado 7 de junio.

Y cuando se escriben estas líneas, la prima de riesgo superaba los 510 puntos básicos.

Dados los resultados anteriores puede decirse que los mercados no se creen la ayuda europea acordada el pasado 29 de junio por los líderes de la eurozona. Ese día, como se recordará, se pactó la recapitalización directa de la banca bajo un supervisor bancario europeo efectivo con la implicación del BCE, aunque bajo condiciones "muy estrictas". También se acordó que el préstamo a España para la recapitalización de la banca -de hasta 100.000 millones- se gestionará en primer lugar a través del fondo de rescate temporal (FEEF) y luego se transferirá en las mismas condiciones al permanente (MEDE), renunciando así al estatus de acreedor preferente que tenía este mecanismo. E, igualmente, se autorizó un uso "flexible" a partir de octubre del fondo de rescate para comprar deuda de los países sometidos a presión de los mercados, países que no serán sometidos a un plan de ajuste adicional sino que deberán cumplir únicamente las recomendaciones ya realizadas por la UE en materia de política económica y reducción del déficit.

Todo esto, en teoría. Y también en teoría debe concretarse en la cumbre del Eurogrupo el próximo 9 de julio, aunque ya se habla de otra reunión a finales de mes para aprobar definitivamente el memorando de entendimiento, o sea, las condiciones concretas. Encima, Alemania, que en teoría había cedido a las pretensiones españolas, ayer se hizo la remolona por boca del portavoz del Ministerio germano de Finanzas, Martin Kotthaus, quien dijo que la aprobación del préstamo para la recapitalización del sector financiero español podría no producirse durante la reunión del Eurogrupo del próximo 9 de julio. Y que los ministros de la eurozona, que se reúnen el lunes en Bruselas, "no pueden adoptar una decisión" definitiva sin el documento técnico de los expertos de la troika (BCE, CE y FMI). Además, el portavoz del Ministerio de Finanzas explicó que el Bundestag tiene que ser "consultado" sobre este aspecto.

A todo esto, el presidente del BCE, Mario Draghi, se sigue negando a comprar deuda de los países en el mercado secundario porque no lo permiten los estatutos. Hay que ver qué rígido que es don Mario.

Y mientras España sigue negociando con la UE las condiciones del préstamo que recibirá para sanear el sistema financiero, el Gobierno español está trabajando en un nuevo plan de ajuste -de hasta 30.000 millones de euros- que le permita cumplir con la previsión de déficit público exigida por Bruselas, un 5,3% del PIB en 2012. Un ajuste que a los españoles nos va a dejar temblando...

Total: todo muy confuso todavía. Quizá lo hayan interpretado así también los famosos 'mercados'. O habrá que hacer caso a quienes vaticinaron que haga lo que haga el Gobierno y pase lo que pase en Europa, España deberá ser rescatada tarde o temprano, para dar así satisfacción y goce a los especuladores.

José Ángel Gutiérrez
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