• Y ojo, en las mismas condiciones abusivas de siempre: la entidad cede la gestión de lo activos y los 211 empleados de la inmobiliaria, pero no la titularidad de las viviendas. Si el fondo fracasa, el problema vuelve a su dueño.
  • Tras hacerse con Bankia Habitat por unos 90 millones de euros, Cerberus, que opera en España bajo la firma Haya Real Estate, pagará 225 millones de euros por gestionar Cimenta2 durante 10 años.
  • Y esto en vísperas de la ampliación de capital que va a cerrar el Banco de Crédito Social Corporativo del que Cajamar posee el 91%.

España está barata. Y su sector inmobiliario más todavía. Los fondos buitre, en su mayoría norteamericanos, lo han entendido a la perfección y no han dudado en comprar las plataformas inmobiliarias de las entidades financieras.

Ojo, siempre bajo las mimas condiciones abusivas: los fondos adquieren la gestión de los activos pero no los activos en sí, es decir, no asumen el problema, que permanece en la entidad financiera. En otras palabras, la entidad cede la gestión de los activos, se 'deshace' de los empleados de su plataforma inmobiliaria, que pasan a depender del fondo, pero sigue teniendo la titularidad de los activos. De esta manera, si el fondo fracasa, el problema vuelve a su dueño. En definitiva, el fondo nunca pierde. A lo sumo, no gana todo lo que le hubiera gustado ganar.

Este miércoles, el turno ha sido para Cajamar, que ha cerrado la venta de su plataforma inmobiliaria Cimenta2 a Haya Real Estate, firma propiedad del fondo especulativo Cerberus, el mismo que se adjudicó Bankia Habitat por 90 millones de euros. En esta ocasión, el importe asciende a 225 millones, más un variable adicional que dependerá del cumplimiento del plan de negocio y que se estima en otros 20 millones de euros. La cesión de la gestión de los activos inmobiliarios durará 10 años.

Las condiciones son las de siempre. Los 211 trabajadores de Cimenta2, repartidos mayoritariamente entre Almería y Madrid, ya no dependerán de Cajamar sino de Haya Real Estate, es decir, del fondo Cerberus. En todo caso, desde Cajamar han asegurado a Hispanidad que sus puestos de trabajo están garantizados, ya que fue una de las condiciones pactadas en la venta.

Y mientras ocurre todo esto, el Banco de Crédito Social Cooperativo -propiedad de Cajamar en un 91%- ultima la ampliación de capital de unos 350 millones de euros. Entre los candidatos, fondos de inversión y la aseguradora Generali, que ya es socio de Cajamar.

Pablo Ferrer

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