El plan de AEDE es el de siempre: compra de ejemplares por parte del Gobierno, aumento de la publicidad institucional e incluso subvenciones al papel prensa

 

El presidente del PP no está dispuesto a introducirlo en su programa. Pedro J. Ramírez pidió una entrevista para forzar al líder popular. Más éxito puede tener la rápida privatización de los canales autonómicos.

La crisis de la prensa diaria se agudiza de tal forma que el oligopolio de editores, arracimados en la patronal AEDE, ha recurrido a Mariano Rajoy, al que ya contemplan como futuro presidente.

Fernández Galiano, presidente de Unedisa y de AEDE, ha presentado un plan a Mariano Rajoy que no es otra cosa que una petición de ayudas tradicionales y de subvenciones encubiertas a la prensa vegetal: compra de ejemplares por parte del Gobierno, aumento de la publicidad institucional en los diarios de papel y hasta resucitar las viejas ayudas a la compra de papel, uno de los costes más disparados durante los últimos tres años.

A Rajoy no le ha gustado mucho la propuesta. Si tiene que aplicar austeridad lo primero es cortar el grifo de la publicidad institucional y los costes en los organismos de la administración central, sobre todo los de prensa. Es más, desde Génova se anima a las comunidades autónomas a hacer lo propio. De resucitar las ayudas a la compra de papel prensa, ni hablar.

En el PP, además, aducen que analizarán la cuestión cuando lleguen a Moncloa, pero la excusa no cuela. Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, y con mando en plaza en el económico Expansión y en el deportivo Marca, acudió a ver a Rajoy para interceder por un plan. Ramírez está enfrentado a los italianos de Rizzoli, hartos de las pérdidas de El Mundo y de la deuda de 1.000 millones asumidas al comprar Recoletos. Y, como ya hemos informado, Ramírez advierte que podría marcharse al ABC.

La idea del PP no es abrir una guerra con una prensa que se hunde. Desde el partido con más proyección en las encuestas se piensa en un plan alternativo sin coste para el Estado: una prensa más ligera de papel y que aumente el precio de venta al público con redacciones más cortas y más especializadas. Si Competencia lo admite.

Sin embargo, el PP sí es más receptivo a la privatización de los canales autonómicos de RTVE, donde la AEDE también está interesada porque los grandes multimedia son eso, multimedia, y tiene en sus tripas tanto televisión como diarios empresa y emisoras de radio.

Ahora bien, mientras que los editores hablan de dejar sin publicidad a los canales autonómicos el PP prefiere optar por el modelo Esperanza Aguirre: privatizar los canales regionales. El problema: que supondría una reducción brusca de plantilla y la correspondiente protesta social de un sector como el periodismo, cada día más castigado por el paro.

Miriam Prat

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