Decíamos ayer que ZP está muerto pero el zapaterismo goza de buena salud y pervivirá con Rubalcaba (si le das la espalda, te la clava) como hombre fuerte, deseoso de enterrar a ZP pero copiando todas sus maravillosas ideas.

Pues bien, la primera en la frente. Asegura Rasputín Rubalcaba que su programa consiste en preservar los derechos sociales conseguidos, como la ley del aborto. Es decir, que el asesinato del ser humano más inocente y más indefenso, el concebido y no nacido, es para Rasputín "un derecho social". ¡Toma ya!

Y no, no vale consolarse con el voto alternativo al Partido Popular, que, ciertamente, no considera el aborto un derecho… pero lo promociona con dinero público como si lo fuera. Es decir, quiere la homicida ley de aborto de 1985 pero rechaza -escrupulosos que son los muchachos de don Mariano- la ley de 2010. Algo así como repudiar el asesinato pero financiar al asesino.

En cualquier caso, el zapaterismo y el rubalcanismo es lo mismo, sólo que se llama de otra forma, y Rubalcaba es un discípulo leal de ZP. Al menos, leal a sus más insignes barrabasadas.

Eulogio López

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