• Eso puede querer decir que los sueldos de los españoles -ya de por sí bajos- seguirán cayendo.
  • Y que los altísimos costes laborales de las empresas en España (IRPF, cuotas sociales), se mantendrán. 
  • Espan~a registrara en 2014 una nueva bajada de los costes laborales unitarios por quinto an~o consecutivo.

Según explica hoy martes el Instituto de Estudios Económicos, durante los últimos años, la economía espanñola ha logrado recuperar competitividad gracias a una notable reducción de sus costes laborales unitarios.

Pues bien: para el anño 2014, la OCDE prevé una nueva bajada en España de los costes laborales unitarios, mientras que en el conjunto de países de la OCDE se producirá una subida media del 0,8%. En concreto, España registrará en 2014 una nueva bajada de los costes laborales unitarios por quinto año consecutivo, en este caso del -1,3%, sólo superado por Grecia con un descenso cercano al -6%.

El mayor incremento de los costes laborales unitarios entre los países europeos de la OCDE corresponderá a  Estonia, con un 2,9% y a Hungría con un 2,5%, seguidos de la República Checa con un 1,8%. En Alemania el aumento será del 1,7%, al tiempo que el Reino Unido, Francia y Eslovaquia compartirán un 1,2%. Austria se quedará justo en el promedio de la OCDE.

Levemente por debajo de la media se situarán Suecia y los Países Bajos, ambos con un 0,6%. Finlandia y Bélgica estarán en torno al 0,5%, mientras que en Dinamarca, Italia y Eslovenia el incremento será de una o dos décimas. En cuatro países los costes laborales unitarios caerán en 2014. La bajada en Irlanda será del -0,2% y llegará al -1,1% en Portugal.

Como hemos explicado en otras ocasiones, en dichos costes laborales unitarios no solo entra el salario del trabajador sino también el IRPF y los impuestos laborales que paga el empresario, como las cuotas sociales, el Fogasa, etc. Es decir, que no es lo mismo 'salarios' que 'costes laborales unitarios', ya que en estos se contabiliza todo lo que le cuesta a la empresa un trabajador.

En este punto, conviene recordar que en España, al mismo tiempo que el trabajador cobra menos que la media europea -los sueldos en España son mucho menores que en Europa-, el empresario español paga también muchos más impuestos laborales. Sobre todo las cuotas sociales, que en España son feroces comparadas con el resto de Europa.

Pero, lejos de arreglarlo, y para más inri, el Gobierno español ha congelado el salario mínimo y encima mantiene los altísimos costes laborales.

Andrés Velázquez
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